EL FEDERAL Nº 65

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1 de MAYO, DEFIENDE TUS DERECHOS

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El FEDERAL Nº 45

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El valor de la Etica

 

Sin ética no hay democracia

por guillermo múgica – Domingo, 10 de Marzo de 2013

Hace aproximadamente un mes, concretamente el 13 de febrero, en un editorial a propósito de la admisión a trámite en el Congreso de una Iniciativa Legislativa Popular en pro de la paralización de los desahucios y la promoción del alquiler social, este periódico concluía con la siguiente afirmación: “Es una exigencia ética mínima para la regeneración democrática”. Bien mirada, esta afirmación va mucho más allá del simple reconocimiento de la conexión indispensable entre ética y política. Establece la necesidad de unos mínimos éticos para que podamos hablar en verdad de democracia. Dicho de otro modo, la ética es reconocida como elemento sustantivo de una configuración democrática.

El punto es tan de raíz y de tan largo alcance que vale la pena fundamentarlo siquiera someramente. Traigo a colación para ello a quien, en forma clara y sencilla -y no por ello menos rigurosa- ya lo hizo hace tiempo. Me refiero a la reconocida catedrática Adela Cortina. Ella distinguía en la democracia dos dimensiones o vertientes inseparables. Y afirmaba en consecuencia que la democracia es, simultáneamente, “técnica” y “valor”. Lo primero, por lo que tiene de procedimental, normativo, institucional, formal. Lo segundo, por la inspiración y los contenidos éticos que la impregnan y sostienen: como el valor y la dignidad de la persona, fin y no medio; los derechos humanos fundamentales, cuya raíz moral reconocía explícitamente el constitucionalista Peces Barba; la búsqueda del bien común y la imprescindible renuncia creativa; etcétera. Si reconocemos, pues, en la democracia lo técnico y lo ético, el debilitamiento o la desaparición de cualquiera de ambas vertientes harán que la democracia se desvirtúe, se prostituya o desaparezca.

Antes de seguir adelante, me gustaría hacer dos precisiones que considero relevantes. Ambas se refieren a la ética como vertiente de la democracia. La primera, más conocida, tiene que ver con Max Weber. Es obvio que, con él, estoy apelando a una ética política, una ética de la práctica, una ética cuya guía no reside meramente en la “convicción”, sino en la “responsabilidad”; esto es, que no se ciñe simplemente a valores y fines abstractos y absolutos, sino que toma en consideración, muy especialmente, la realidad, las consecuencias de la acción, los medios a emplear. La segunda precisión la tomo del experto en ética y filosofía política Enrique Dussel. Evocando la distinción que suele ser bastante habitual entre ética y moral, y a la que los entendidos suelen dar muy diversas interpretaciones, Dussel llama moral al sistema valorativo y normativo “establecido”; denomina en cambio ética al sistema valorativo y normativo “por establecer”. Me apunto a esta posición, porque introduce en el aspecto más formal e institucional de la democracia un impulso permanente de utopía, que la empuja a una renovación constante, a una crítica y superación de lo ya dado.

Todo lo anterior viene a cuento de la escandalosa ausencia de ética política en gran parte de nuestros gobernantes. Y no estoy pensando ante todo en los graves problemas de corrupción. Tengo presentes principalmente las políticas económicas y sociales que se vienen implementando como respuesta a la crisis que padecemos. Que la salud de los bancos esté por encima de la de las personas, que la vida del pueblo valga menos que la satisfacción de la deuda, que el dinero venga a ser el valor supremo que determine la política, que muchos derechos básicos se conviertan en pura retórica vacía…, todo esto y muchas otras cosas no solo evidencian un gran vacío ético, sino una progresiva desaparición de la democracia. Puede que permanezca la técnica. Pero ella, desprovista del valor, nada tendrá ya que ver con la democracia. Y considero que éste es uno de nuestros problemas: no estamos tan solo ante un grave déficit moral, sino ante una apremiante urgencia de la democracia misma. Es sintomático que quienes apuestan por políticas que cercenan o niegan derechos básicos, sigan proclamando a menudo sin pudor ni rubor: “Nosotros, los demócratas…”.

Ahora no se trata de pasar facturas ni de cobrar viejas cuentas. Pero hay que tener memoria y recordar cómo, aun dentro de la autodenominada izquierda, que siempre presumió de una más alta sensibilidad ética, se tildó a menudo con displicencia de moralismos a los intentos de vincular ética y política. Y tampoco conviene olvidar cómo con frecuencia se practicó y se impuso un pragmatismo chato, no solo por carecer de horizontes sino, ante todo, de genuinos valores humanos y sociales. Nos hallamos ante la oportunidad histórica de iniciar un camino nuevo.

No estamos tan solo ante un grave déficit moral, sino ante una apremiante urgencia de la democracia misma

 

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Día Internacional de la Mujer

 

por Francisco José Alonso Rodríguez * Presidente Nacional Liga Española Pro Derechos Humanos – 

Desde la Liga Española Pro Derechos Humanos exhortamos a todas las mujeres, amas de casa, trabajadoras, profesionales, campesinas, obreras, estudiantes, indígenas, afro descendientes, solteras y casadas, a conmemorar el histórico día de la mujer. Hoy hacemos un llamamiento activo a vincularse a todas las organizaciones de mujeres, para unir esfuerzos y hacer más efectivas las diversas formas de lucha pacífica para obtener mediante la participación activa, la derrota definitiva de las políticas excluyentes y discriminatorias de los diferentes sistemas políticos que, en la mayoría de las ocasiones, imponen patrones culturales en donde el ser mujer en un mundo patriarcal, continúa siendo un gran obstáculo para el desarrollo personal y profesional.

Sin embargo, frente a estas dificultades, se reconoce una oportunidad que motiva a la unión de género y que fortalece a aquellas organizaciones de mujeres constituidas actualmente, para que se pueda contar efectivamente con una igualdad de derechos para las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad. Para eso, debemos unificar esfuerzos año tras año, al conmemorar el Día Internacional de la Mujer, con el objeto de organizar actos de diversa índole, colmados de homenajes hacia el rol que desempeñan todas las mujeres en la sociedad, recordando sobre todo, aquellas promesas incumplidas del pasado, que tienden a morir en el olvido, en donde predominan sistemas de injusticia desigualdad e inseguridad. A lo largo de los siglos las mujeres han luchado intensamente, desde diferentes sectores, por la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

El Día Internacional de la Mujer es recordar esa lucha tantas veces ignorada. Al rendir un homenaje a la mujer este 8 de Marzo de 2013, resulta fundamental recordar el motivo de esta celebración, puesto que, si bien el origen de esta fecha es la lucha de las mujeres por reivindicar sus derechos fundamentales, es necesario generar un cambio cultural en la sociedad. Hechos históricos demuestran el proceso de lucha incansable por parte de las mujeres en el mundo por la reivindicación de sus derechos.

En 1908 cuando más de 40,000 costureras industriales se declararon en huelga, por la demanda de mejoras salariales, reducción de la jornada laboral, abolición del trabajo infantil y derecho a sindicalizarse, los dueños de la fábrica Cotton Textiles Factory en la ciudad de Nueva York, encerraron a sus empleadas para que no se unieran a la huelga, y se desató un incendio que provocó la muerte de 129 obreras.

En 1909 Nueva York fue de nuevo testigo de la protesta de 15,000 mujeres trabajadoras, bajo el lema Pan y Rosas en el que el “Pan” simboliza la seguridad económica y las “Rosas” la calidad de vida. Posteriormente, las mujeres extendieron sus protestas hacia el derecho al voto y hacía el fin de la esclavitud infantil. El Día Internacional de la Mujer fue propuesto en 1910 por la Alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca, destacando el carácter proletario y popular de esta celebración.

En 1975 las Naciones Unidas establecieron El 8 de Marzo como Día Internacional de la Mujer. Este día supone reconocer y valorar el decidido aporte de todas las mujeres del mundo a la construcción de la sociedad. Es valorar su inmensa ternura, creatividad, capacidad de trabajo, inteligencia y contribución al logro de las grandes transformaciones sociales de la historia de la humanidad. Las sociedades de hoy no podrían subsistir sin sus significativos aportes técnicos, científicos, de desarrollo económico. y de fortalecimiento a la economía.

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¿ Crisis ?, ¿ qué crisis ?

Crisis y democracia

por jesús gonzález pazos, Miembro de Mugarik Gabe – Lunes, 18 de Febrero de 2013 –

                                                         Desde la cooperación y solidaridad internacional decimos que: sin duda alguna, la actual y ya larga situación de crisis que vivimos ha puesto de manifiesto el carácter de profundo conflicto social y político, que sobrepasa lo meramente económico. Así, sus primeros compases pusieron ya de manifiesto el carácter estructural y global de la misma y permitieron una clara identificación de sus causas y de sus culpables. Estos últimos personificados en los famosos mercados que no son sino los poderes económicos y financieros, en su mayoría, los consejos de administración de las grandes empresas. Estas constataciones llevaron a la clase política tradicional, allá por el año 2010, a realizar tímidos llamamientos para la refundación del capitalismo, a la imposición nuevamente de mayores controles sobre esos poderes financieros, o a la desaparición de los paraísos fiscales. Sin embargo, rápidamente estos maniobraron para controlar la situación. Esos poderes económicos y financieros han desplegado a partir de ese entonces todo un amplio abanico de recursos y medios para aprovechar el momento de crisis, profundizar la misma y convertir esta en una oportunidad para implantar, por fin, el neoliberalismo en sus versiones más ortodoxas: el dominio absoluto de los mercados y la obtención del máximo de beneficio pese a quien pese.

Este nuevo momento se caracteriza, entre otras, por una pérdida absoluta del débil papel que la clase política tradicional pretendió jugar en la situación de crisis y antes de esta. A partir de entonces, el control de los poderes económicos y financieros tratará de ser absoluto. Y su intencionalidad, como decimos, pasará por aprovechar la situación, no ya para la reconducción o refundación del capitalismo, sino para llevar a este a una nueva fase de implantación de la más absoluta ortodoxia neoliberal y la desaparición de la llamada cara amable del capitalismo que en Europa supuso el estado del bienestar.

La triple receta del ajuste estructural pretende despidos masivos, recortes de derechos laborales y sociales y privatizaciones de los últimos espacios públicos bajo control del Estado. Lo que se traduce en allanar los últimos obstáculos que ese famoso Estado del bienestar mantenía para el capital neoliberal, imposibilitando la obtención del máximo de beneficios en esas áreas hasta ahora en cierta veda para los mercados. Así, espacios públicos como la sanidad, la educación y sectores sociales o estratégicos, todos ellos hasta ahora, y en mayor o menor medida, en manos del Estado, inician el proceso hacia su privatización. Primero se eliminará masa laboral para dejar esos sectores en mejores condiciones de explotación y suprimir costes futuros; en paralelo, y tanto en esos sectores productivos como en el resto, se extienden los recortes de derechos laborales, sociales y políticos, para inducir a la población a no protestar. Dejarla noqueada y sin capacidad de respuesta y reacción ante la situación es una estrategia fundamental para conseguir los objetivos fijados. Así, la privatización será poco contestada, y para cuando realmente percibamos sus efectos, esta estará totalmente extendida e implantada.

La privatización será poco contestada, y cuando percibamos sus efectos, estará totalmente implantada

Pero todo este proceso ha permitido también un análisis más profundo del sistema político y la ruptura del estereotipo de la democracia representativa, implantada en las últimas décadas, como el sistema político supremo. De hecho, es esa clase política, la cual hace el papel de administrador obediente de las medidas anteriormente señaladas, quien todavía conserva también la función de tratar de mantener el engaño. Se pretende que la democracia representativa sea el sistema insustituible; todo lo demás será fundamentalista o populista; en cualquier caso, siempre inviable y no conveniente.

Pero nos ocultan que es precisamente esa democracia representativa el elemento del cual se sirven los poderes hoy dominantes para implantar su sistema de neoliberalismo ortodoxo y totalmente antidemocrático. Intenta ser su cara amable y legitimadora, pero no lo consigue ya y han convertido lo que llamamos democracia en una muletilla para ocultar permanentemente nuevos modelos de dominación y explotación.

Todo esto lo practicaron desde hace ya varias décadas en diferentes procesos en América Latina, como la Argentina de Menem, la Venezuela del bipartidismo social y cristianodemócrata o la Bolivia de Sánchez de Lozada, donde tras aparentes regímenes democráticos, se instauraron los más duros procesos de ajuste estructural y privatizaciones, hoy en gran medida en proceso de reversión. En este sentido, Naomi Klein, en su libro sobre La doctrina del shock, señala que “Bolivia proporcionó un modelo para una nueva clase más digerible de autoritarismo: un golpe de estado civil llevado adelante, no por soldados de uniforme militar, sino por políticos y economistas trajeados y parapetados tras el escudo oficial de un régimen democrático”. Procesos parecidos, con estrategias y objetivos análogos, se dieron en la Rusia democrática de Boris Yeltsin, o antes en Polonia bajo gobierno de Lech Walesa, así como en un largo etcétera de países. Se implantaron, principalmente a partir de la década de 1980, las medidas más duras de ajustes, privatizaciones, recortes y desmantelamiento de los estados, medidas decididas en estructuras de poder económico como el FMI y el BM, y refrendadas a puerta cerrada en los salones de los palacios de gobierno por la clase política cómplice a esos dictados. Podemos pensar que esto es propio de regímenes tercermundistas, de hace varias décadas, y olvidarnos, o establecer los análisis necesarios y ver los paralelismos que se dan con el momento que hoy vivimos.

Hoy en día corresponde el turno a la llamada Europa del bienestar y la inicial crisis de 2008, provocada principalmente por las burbujas inmobiliarias y las famosas hipotecas subprime, se ha convertido en una profunda recesión y depresión económica, política y social que abre el camino a esas mismas medidas aplicadas en otros continentes desde hace dos décadas. Y ante todo esto, y al igual que en los procesos antes citados, la clase política tradicional no ha sido capaz de arbitrar (o no ha querido) medidas que realmente reviertan este proceso. Ello lleva a pensar que acatan, y comparten, el papel de administrador que les han otorgado los poderes económicos. Luego una pregunta importante, entre otras muchas y en lo que concierne a la democracia, es si el simple hecho de airear su nombre o de realizar elecciones justifica la existencia de un régimen democrático. La respuesta siempre ha sido negativa, pero se hace más evidente ahora, cuando asistimos al incumplimiento sistemático de los programas electorales, a la mentira continua a la población, al desvelamiento impúdico de la corrupción sistémica. Y en paralelo sentimos los recortes y eliminación de derechos laborales, sociales, civiles (Derechos Humanos todos ellos) y sus graves consecuencias. Vemos cómo se cambian constituciones de la noche a la mañana, para primar el pago de la deuda sobre las personas y sin consultar al pueblo, cuando siempre nos dijeron que eran casi intocables; o se gobierna por decreto los viernes ignorando a los parlamentos y el que nos contaron era elemento central del sistema: el debate democrático parlamentario; o se aumenta la represión ante las protestas por toda la estela de injusticias que esta antidemocrática situación genera y extiende cada día más en la población.

Pero frente a todo esto, es importante señalar que la lucha, una vez más, no es contra la democracia. Esta, con todas sus imperfecciones y camino por andar que les resta, no es propiedad de las élites políticas ni económicas, aunque quieran adueñarse de ella. Al contrario, históricamente, han sido los movimientos populares los que han conseguido los grandes avances en el sentido de profundización de la democracia a través de la consecución y ampliación de derechos de toda índole y su extensión a cada vez más sectores sociales tradicionalmente relegados según las épocas (movimiento obrero, mujeres…). Por ello, la lucha ahora es contra el vaciamiento de la democracia que pretenden llevar a cabo esas élites políticas y económicas, los llamados mercados, los consejos de administración de la banca, aseguradoras y un largo abanico de grandes transnacionales que pretenden dominar el panorama no solo económico sino también político. Por lo tanto, es clave reivindicar y profundizar en la propia democracia para hacer de esta un sistema verdaderamente participativo, en manos realmente del demos y no de los poderes que hoy la usan, manipulan y prostituyen hasta su casi negación. Afortunadamente, las protestas y las respuestas ante la crisis y sus culpables ya están originando el fortalecimiento de redes y movimientos

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Lo que hay que hacer

 

Ante el muro de 2013

por gabriel mª otalora – Lunes, 7 de Enero de 2013

TODOS coinciden que 2013 va a ser un año complicado y difícil. Incluso lo dice Rajoy, que hasta hace nada mantenía una actitud optimista sobre el final de la crisis. Con este panorama, vamos a insistir en ella, denunciando y sensibilizando para que no nos devore como a los hijos de Saturno, que fue capaz de pactar con su hermano Titán reinar a costa de jamarse a sus propios hijos.

Las causas que originaron la crisis actual nacen de dos despropósitos: la codicia que estimuló una concentración de las rentas creando un enorme problema de demanda de bienes y servicios. Y la especulación financiera, que incrementó los beneficios de unos pocos a costa de casi todos. Para colmo, las políticas de austeridad tienen como objetivo beneficiar, de nuevo, a los intereses del capital financiero al pretender la privatización de los servicios públicos a costa de la protección social de gran parte de la población, sobre todo, los más débiles. Y es que la enorme cantidad de dinero que se está utilizando por parte de la banca en prácticas especulativas tiene elevados riesgos. De ahí que lo que desea es buscar nuevas áreas de inversión como la sanidad, la educación y las pensiones públicas. Y mediante los recortes, se empobrecen dichos servicios para estimular su privatización a costa del Estado del bienestar. En este sentido, es muy de agradecer que el lehendakari Urkullu haya establecido, desde el principio, líneas rojas sobre recortes en lo tocante a derechos sociales (sanidad, etcétera).

Por otra parte, las medidas que se están tomando en la Unión Europea para racionalizar el sistema financiero no están teniendo resultados. Los datos oficiales apuntan a que la economía española descenderá un 1,5% del PIB, la alemana lo hará en un 0,9% y la UE entrará en recesión, con un decrecimiento del 0,4% de su PIB. Todo a pesar de las enormes cantidades inyectadas de dinero público y del énfasis del Banco Central Europeo y de la Comisión Europea en continuar las políticas de austeridad y de disciplina fiscal para reducir el déficit público de los Estados. En realidad, tales políticas de austeridad han sido las responsables de que aumente el paro y la recesión, al beneficiar solo a las rentas de capital. La pobreza, en fin, está alcanzando dimensiones desconocidas en el Primer Mundo.

Adam Smith (siglo XVIII) sigue siendo hoy un referente de culto, aunque adoctrinaba que la moral es un subproducto de la vida social y el dinero es la clave de la vida moral, al que había que sacarle el máximo beneficio haciendo de la codicia algo bueno. Es el extremo insolidario del liberalismo más materialista. En la otra punta, ya sabemos cómo acabó la aventura comunista. Ninguno de los dos modelos son la solución, sino parte del problema.

¿Qué hacer? Los expertos en ciencia económica honestos coinciden en que tal concentración de las rentas en tan pocas manos impide la resolución de la crisis. Porque dinero hay, y mucho. Leo que, solo en EEUU, el dinero acumulado por la élite económica durante estos años de crisis es de dos trillones (americanos) de dólares, mucho más en rentas de capital que de trabajo. No podemos aceptar ya un sistema en el que todo es dinero y cosifica hasta las personas en nombre de los más bellos ideales codiciando, de paso, todos los bienes ajenos posibles. Es decir, una deshumanización en toda regla de la que no sale nada bueno, como ya vemos.

En lugar de desmantelar el Estado del bienestar, hay que poner freno al materialismo actual, que además lamina los Derechos Humanos con el horizonte puesto en India, China y otros países en los que se vive para trabajar, ante la complacencia de gentes cada vez más cercanas. Lo que impide la política redistributiva, además de la codicia, es que generaría crecimiento económico, que provoca inflación. Y el enemigo número uno de la banca es siempre la inflación, la depreciación del dinero. Y el que más tiene, más pierde, es decir, el capital financiero. Pero aunque le duela a la banca y cruja el sistema de finanzas, tendrá que adecuarse a los límites del bien común hasta acabar con el dominio cuasi dictatorial que ejercen las élites financieras.

No es de recibo comenzar 2013 aceptando mansamente que Adam Smith estaría a gusto viendo cómo triunfa su modelo ético de una “mera convención social”. Resulta, pues, imprescindible que la Europa que manda se implique en liderar la renovación pendiente para que el chantaje de la prima de riesgo y los recortes sociales no sean las únicas monsergas que escuchemos. Existen otros mensajes imprescindibles que hay que trabajar a nivel individual y colectivo para neutralizar nuestra decadencia:1. Hay que superar el individualismo autosuficiente que nos anula. La verdad se busca en comunidad, decía Platón. El ser humano es un sujeto social interdependiente que mejora mucho cuando teje interrelaciones solidarias. Solo desde este enfoque, conceptos como libertad y justicia distributiva pueden conformar una democracia humanizada de conductas más solidarias2. Hemos de recuperar los límites. Es perverso afirmar que los límites suponen, por sí mismos, una falta de libertad, tal y como se vive desde lo posmoderno. La libertad no es tal sin la responsabilidad. Desde aquí deben entenderse los límites morales y legales (no matarás, prohibido circular de noche sin luces, etcétera) como beneficiosos, aunque no siempre coincida lo bueno con lo apetecible. No queremos saber nada de límites éticos en nuestro despilfarro sabiendo, porque lo sabemos, que esta transgresión insolidaria es insostenible. 3. Es preciso abandonar la concepción mecanicista de la naturaleza. Bajo la bandera del mito del progreso que paradójicamente nos aleja de un futuro mejor, estamos empeñados en domeñar a las fuerzas naturales con un criterio depredador, obviando que los humanos somos parte de la naturaleza que estamos destruyendo. La transgresión de sus leyes y su destrucción acarrea la nuestra. No existe justificación para la economía del desarrollo como fin en sí misma. 4. Necesitamos despertar la espiritualidad dormida por lo que supone de característica específica y transformadora del animal humano. La ciencia tecnológica no tiene acceso a toda la realidad, porque sus herramientas no sirven para aprehender ni valorar realidades tan evidentes y necesarias como la esperanza, el valor de la gratuidad, la fidelidad, el amor, la compasión o la solidaridad, que no son cuantificables científicamente. Las ciencias empíricas no pueden resolver ni sondear en el misterio de la felicidad y el sufrimiento; no es su papel. Ni las cosas más importantes de la vida se pueden comprar con dinero.5. Por último, tenemos que aunar sinergias entre los distintos tipos de conocimiento: el conocimiento filosófico fundado en el razonamiento, el conocimiento científico basado en la experimentación, y el conocimiento arraigado en la fe del amor. Un triángulo equilátero interdependiente que forma un todo complementario. Es la base universal de la verdadera educación del compartir frente a las desigualdades tan injustas que hemos creado.

Al final, las empresas que incorporan I+D+i, poco lograrán si trabajan al margen de la ética solidaria. Que recuerden la máxima de Hugh Downs: “Afirmar que mi destino no está ligado al tuyo es como decir: tu lado del bote se está hundiendo”.

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¿Despertaremos?

 

por Javier Echeverría Zabalza * Miembro de Attac Navarra-Nafarroa – Jueves, 3 de Enero de 2013

Hace ya un tiempo que a uno le cuesta entender lo que está pasando. O sí entiende, pero como borroso, como si se tuviera una pesadilla. Y por lo que veo, a bastante gente le pasa lo mismo. Nos han recortado derechos económicos, sociales y políticos básicos, entre ellos el trabajo, los salarios, los distintos servicios sociales, la vivienda, las pensiones… Y lo siguen haciendo cada vez más. Dicen que hay que reducir el déficit y pagar una deuda pública que no hemos creado y que crece a pasos agigantados a medida que se socializa la deuda privada.

Pero sabemos que déficit y deuda son sólo pretextos para recortar esos derechos, porque hay otras políticas favorables a las personas que se podrían y deberían hacer en lugar de estos recortes. Si repasamos el rosario de privatizaciones, vemos que importantísimos sectores que antes eran públicos, como la energía, el transporte, la sanidad, la educación, los servicios sociales, las comunicaciones…-ni cito la banca-, han pasado, están pasando o van a pasar en un futuro próximo a manos privadas total o parcialmente.

Y está bien claro que no es cierto lo que nos dicen de que lo privado tiene una eficiencia superior a lo público; ni siquiera económica. Lo que vemos es que se permiten oligopolios en el sector energético que pactan precios mucho más caros que lo que deberían ser, que lo que les importa a las empresas de otros sectores son sus beneficios y no nuestra salud, educación, cuidados…, que nos manipulan mucho más descaradamente que antes en la mayoría de medios de comunicación…

Y algo que indigna de forma especial es que la poca democracia que teníamos cada vez se achica más, que cada vez se reprime más, que cada vez se miente más descaradamente desde el poder, que se nos trata como a niños. Nos dicen que en la Constitución han puesto, de un día para otro, que el déficit y la deuda están por encima de todos los derechos que se recogen en ella; ¡por orden de la Troika! Y nos imponen que hay que pagar por ponerse enfermo, que sólo los ricos tendrán posibilidad de acudir a la justicia para defenderse, que los pobres que quieran estudios universitarios se tendrán que endeudar sin saber cuándo podrán pagar esa deuda… Lo único que parece importarles son nuestros votos. Y sólo cito unas cuantas cosas. Hay o va a haber muchas más. Están haciendo una auténtica revolución a favor de los bancos  grandes empresas, y los dos partidos gobernantes se han puesto de su parte. Con diferencias en algunos aspectos sociales y derechos civiles, pero con muy pocas en lo económico. Ni en sueños uno podría creer que lo estamos permitiendo. No se puede entender que no veamos o no queramos ver lo que nos están haciendo. Por lo mucho que nos costó conquistar lo que nos quitan y por la horrible sociedad que vamos a dejar a las generaciones que nos siguen. Es cierto que hay mucha gente que se está movilizando contra los recortes y las privatizaciones. Incluso hemos hecho varias huelgas generales. Pero, a pesar de todo, es bien evidente que no es suficiente.

Incluso hay varias cosas que producen tristeza cuando se analiza algunas de estas movilizaciones. Aunque se trate de entenderlas. Sabemos que hay mucha gente que tiene miedo y desánimo, aunque creo que deberían hacer un esfuerzo por superarlos; nos estamos jugando el futuro, también el suyo y el de sus hijos. Sabemos que hay un sector de gente que todavía no somos lo suficientemente pobres. A estos, si su pasividad es egoísta y no pueden tener siquiera un poco de compasión y solidaridad –no va de limosnas- con la cada vez mayor cantidad de víctimas que están en una situación angustiosa, a esos, si se dan cuenta y no hacen nada, sólo cabe despreciar su actitud.

También sabemos que hay mucha gente que piensa que estamos en medio de una fuerte tormenta y que, después de los destrozos, pasará y volverá a salir el sol. A toda esta gente, que creo que es mucha, habría que decirles que despierten, que ningún derecho se ha recuperado sin tener que volver a conquistarlo de nuevo, que ninguna privatización ha revertido sin tener que provocar importantes cambios sociales, y que esta crisis no es una crisis más; como decía, se trata de toda una revolución regresiva que tiene como objetivo una sociedad nada deseable: ellos mismos dicen que su modelo es superar a China en lo peor. Y luego están los sindicatos, los partidos y otro tipo de organizaciones. Entiendo muchos de los argumentos de unos y otros acerca de lo malos que han sido los otros y las faenas tan grandes que nos han hecho. Tanto entiendo que hasta comparto algunos de esos argumentos. Pero aunque se comprenda sus críticas, no se entienden sus posicionamientos. No se entiende que andemos en juegos florales cuando nos están esquilmando todo. No se comprende que estén midiendo cómo sacar unos pocos votos más o cómo no perderlos cuando cada vez más gente está llegando a situaciones desesperadas.

No se puede entender que quienes debieran ser los primeros en ponerse al frente para defender la justicia social se escuden en justificaciones dudosas para no unir fuerzas contra los verdaderos enemigos. Que conste que no soy partidario de la unidad a cualquier precio. Ni de desenfocar la lucha por bajar el listón para conseguirla. Creo que es absolutamente necesario dotarnos de objetivos políticos claros que orienten la acción conjunta.

Pero estoy plenamente convencido de que hay un amplio sector social, incluyendo en él a sindicatos, partidos, organizaciones y movimientos sociales, así como muchas personas social y políticamente sensibles, que nos podríamos poner de acuerdo en un programa de mínimos suficientemente ambicioso como para crear ilusión y movilizar a la gente en la dirección adecuada. Necesitamos esa referencia –programa y unidad suficiente- para lograr una mayoría social capaz de ganar el trascendental reto que nos han planteado.

Y me gustaría hacer una consideración final. Aquí y en otros territorios del Estado tenemos una dificultad más para conseguir la unidad que necesitamos: la existencia de diferentes sensibilidades indentitarias. Pero nacionalistas y no nacionalistas de izquierdas deberíamos entender que tenemos un largo camino que recorrer juntos. El programa de mínimos que sugería debe tener tres ejes fundamentales: el social, el de profundización democrática y el ecológico. Y todas deberíamos entender que la solución a cualquier contencioso pasa por ellos. También la consecución del derecho a decidir la organización territorial, social, política y económica que queremos tener. Deberíamos esforzarnos un poco más por superar viejas heridas, sectarismos y rutinas, y centrarnos de una vez en lo que nos exige esta situación: luchar unidos por salir de ella con una sociedad más humana y democrática en lugar de con la sociedad autoritaria, antisocial y antiecológica que nos espera si lo permitimos. Quienes queremos conseguir la primera y evitar la segunda tenemos al menos la obligación de despertar de una vez e intentarlo.

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Hoja informativa del PARTIDO CARLISTA DE MADRID

Madrid Carlista

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Feliz Navidad, y próspero Año Nuevo 2013

El Secretario General Federal del Partido Carlista, desea a todo los compañeros, y a toda la Sociedad en genral, que pasen unos felices días de Navidad al lado de los que más quieren, a pesar de la que está cayendo, y que el próximo Año Nuevo 2013 renueve también nuestras fuerzas para hacer frente al ataque masivo que la Sociedad está sufriendo por parte del Liberalismo, a cuyo servicio estásn los Gobiernos que nos está tocando sufrir.

Jesús Mª Aragón Samanes

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Feliz Navidad, y próspero Año Nuevo 2013

El Secretario General Federal del Partido Carlista desea a todos los compañeros, y a la Sociedad en general, que pasen unos felices días de Navidad al lado de los que más quieren, a pesar de la que está cayendo, y que el Año Nuevo 2013 renueve también nuestras fuerzas para hacer frente al ataque masivo que la Sociedad está sufriendo por parte del Liberalismo, a cuyo servicio están los Gobiernos que nos está tocando sufrir.

Jesús Mª Aragón Samanes

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10 de diciembre de 1948

Día Internacional de los Derechos Humanos, tu voz cuenta

Activistas de derechos humanos, por josu oskoz y andrés krakenberger – Lunes, 10 de Diciembre de 2012 – Actualizado a las 05:10h

eSTE año, y bajo el título Mi voz cuenta, el Día Internacional de los Derechos Humanos está dedicado al derecho de las personas a participar en los procesos de dirección de los asuntos públicos, participación entendida no solo como un medio útil para otros fines sino también como un derecho humano que debe ser disfrutado por sí mismo.

Existen diferentes disposiciones sobre la participación en los instrumentos internacionales de derechos humanos. Así, por ejemplo, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, recogiendo los preceptos contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, consagra el derecho a la participación política y describe los derechos a votar y ser elegidos, así como los derechos a participar en la dirección de los asuntos públicos y a tener acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas.

En el mismo sentido, la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer establece que los Estados tomarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la vida política y pública del país y, en particular, garantizarán a las mujeres, en igualdad de condiciones con los hombres, el derecho a participar en la formulación de las políticas gubernamentales y en la ejecución de estas, y ocupar cargos públicos y ejercer todas las funciones públicas en todos los planos gubernamentales.No obstante, y siguiendo indicaciones del Comité de Derechos Humanos de la ONU, queremos llamar la atención sobre el hecho de que la dirección de los asuntos públicos es un concepto amplio que se refiere no solo al ejercicio del poder político sino que abarca todos los aspectos de la Administración Pública y la formulación y aplicación de las políticas.

No basta, por tanto, con que exista una democracia electoral asentada, se precisan igualmente mecanismos concretos que permitan a la ciudadanía participar de manera útil y efectiva en los procesos de toma de decisiones y en la formulación de las políticas públicas. Además, los principios de transparencia y rendición de cuentas, aspectos centrales de los derechos humanos, establecen que durante tales procesos debe existir información clara y asequible para poder evaluar los mismos bajo los principios de la perspectiva de derechos humanos.

Se precisan mecanismos que permitan a la ciudadanía participar en los procesos de toma de decisiones                                                                Los derechos humanos representan también una oportunidad inigualable para la transformación social

Estos principios, bien entendidos y aplicados, acarrean pautas concretas de comportamiento para los poderes públicos. Veamos un ejemplo. A nadie se le escapa que en el contexto de la actual crisis económica y ajustes presupuestarios imperantes la limitación de recursos impone la elección de unas políticas determinadas, tales como la reducción del gasto público o el establecimiento de impuestos regresivos que pueden representar una carga añadida desigual para las personas. Ante tal situación, cabe preguntarse cómo se deben asignar prioridades de forma compatible con las obligaciones nacionales e internacionales de los gobiernos en materia de derechos humanos.

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos no ofrece una orientación precisa sobre la forma en que los Estados deben asignar las prioridades conforme a sus obligaciones en materia de derechos humanos. Sin embargo, los Estados deben diseñar y aplicar todas las políticas conforme a sus obligaciones contraídas sobre la base de estos derechos.

Si de verdad se pretende asegurar la participación, la rendición de cuentas y la transparencia, al formular las políticas en respuesta a la crisis, se debería establecer la participación libre y significativa de la sociedad, en particular de las personas y grupos más vulnerables o que directamente se ven afectadas por las mismas, de forma que dicha vulnerabilidad sea tenida en cuenta a la hora de establecer prioridades en la gestión de los recursos públicos.

En definitiva, los derechos humanos exigen que la aplicación de políticas se acompañe de procesos transparentes y participativos, y de un examen exhaustivo de las alternativas existentes y fortaleciendo la capacidad de la ciudadanía a la hora de ejercer sus derechos. Hablamos de procesos participativos en los que, a diferencia de lo que actualmente conocemos, se tenga en cuenta también a las personas y grupos más desfavorecidos, atendiendo no solo los intereses de poderosos grupos de presión.

Estos principios, por tanto, van mucho más allá de nuestra actual democracia electoral e implican un profundo cambio en la formulación, aplicación, vigilancia y evaluación de la gestión de los asuntos públicos. Una apuesta decidida de nuestros gobernantes por profundizar en los mismos hablaría, mucho y bien, sobre la calidad de nuestra democracia.

Esto es demasiado importante para dejarlo en manos de nuestros gobernantes. Nosotras y nosotros también podemos apostar de forma decidida por un nuevo modelo. Los derechos humanos, además de ser una obligación principalmente para los Estados, representan también una oportunidad inigualable para la transformación social. Como ciudadanas y ciudadanos podemos participar en la dirección de los asuntos públicos ejerciendo influencia mediante el debate y el diálogo públicos, y gracias a nuestra capacidad para organizarnos y movilizarnos. A esta participación, que se respalda garantizando la libertad de expresión, reunión y asociación, queremos también apelar con el presente artículo animando a todas las y los ciudadanos a participar, a hacerse oír. Tu voz cuenta.

 

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LA DEUDA: UNA PISTOLA EN LA SIEN

 

 

por manuel millera carrera – Sábado, 3 de Noviembre de 2012

“No hay crisis porque las masas rechacen que las riquezas se concentren en manos de unos pocos. Hay crisis porque esos individuos depositan en bancos extranjeros unas sumas colosales que bastarían para desarrollar África. Hay crisis porque ante las riquezas individuales, las masas populares se niegan a vivir en los ghettos y barrios bajos (…). La exacerbación de esta lucha hace que los defensores del poder financiero se inquieten (…). La deuda no debe ser reembolsada, porque, si no pagamos, los prestamistas no morirán; en cambio, si pagamos, nosotros moriremos (…). Si solo Burkina Faso rehúsa el pago de su deuda, yo no estaré en la próxima conferencia”.

Thomas Sankara, expresidente de Burkina Faso (1983-1987).                                                                                                                                             ESTA certera predicción fue pronunciada por T. Sankara en el discurso de Addis-Abeba, (Etiopía) ante la OUA en 1986. Fue asesinado el 15 de octubre de 1987, y se ha cumplido el 25 aniversario de su muerte, por ello es el día mundial del repudio a la deuda, en su memoria. Durante esos 4 años, Burkina Faso brilló como tenaz ejemplo de la dignidad africana. “La deuda es una inteligente maniobra para reconquistar África. Una reconquista que nos convierte, a cada uno, en esclavo financiero”. Deuda ilegítima, deuda odiosa, deuda militar, 3 caras del mismo engaño.El Estado español ha pagado ya tres veces la deuda pública que tenía en 2000 y todavía sigue debiendo casi el doble                                                                                                                                                                                                                               ¿No es violencia que te echen de tu casa unos bancos a los que se ha salvado con dinero público?                                                                       ¿Sabía que los Estados solo crean directamente menos del 10% del dinero circulante porque el resto lo crean de forma intangible los bancos (sobre todo) y por acceder a ese dinero virtual es por lo que las economías europeas están en deuda y pagan en intereses más que el sueldo de todos sus empleados? ¿Y que por cada euro que los bancos reciben en depósito, crean nuevos medios de pago -se inventan- por valor de entre cinco o diez euros más? Ése es el dinero que prestan. Francia lleva pagados 1,1 billones de euros en intereses desde 1980 a 1996 para una deuda que era de 229.000. Si ese dinero lo hubiera financiado su banco central en vez de los bancos privados se habrían ahorrado 914.000 millones de euros. El Estado español ha pagado ya tres veces la deuda pública que tenía en 2000 y todavía sigue debiendo casi el doble. En toda la Unión Europea se pagan 350.000 millones de euros a la banca privada en intereses.

Todo esto y mucho más lo encontrará en el libro de Vicenç Navarro y Juan Torres López Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero (Espasa). Según la RAE, terrorismo es: 1) Dominación por el terror. 2) Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. ¿Sabía que, según una de las revistas científicas más acreditadas en salud, murieron 4,47 millones de niños durante el periodo 1990-2002 como consecuencia de las políticas de austeridad del FMI, casi tantos como judíos murieron en el holocausto?

Levantarse una mañana y comprobar lo elevado de la prima de riesgo es desayunar con una bomba bajo la silla. Hacerlo durante un tiempo largo es sentir la presión continua de una pistola en el pecho.  ¿O comprar armas de guerra sin consentimiento? Llevar 12 meses seguidos en el paro puede volverte loco; nuestros sagaces políticos deberían probarlo en su propia carne, por ineptos. ¿Acaso las calificadoras de riesgo son neutrales? En 1996, según Thomas Friedman, columnista del NY Times, en el mundo había dos superpotencias: EEUU y los servicios de calificación de bonos, pero no quedó muy claro cuál de las dos era mayor. Y desde entonces, su poder no ha hecho sino crecer. Las tres marías, Moody’s, Standard & Poor’s y Fitch han determinado la evolución de la crisis (léase estafa) de manera evidente, sin que los gobiernos hayan hecho nada por anularla o atenuarla. Ello atenta contra las autonomías nacionales.

Respecto al rescate bancario, el 21 de junio de 2012, los auditores Oliver Wyman y Roland Berger, contratados por el Gobierno de Rajoy, entregan sus tan esperados informes y confirman lo que todo el mundo sabía: el sector bancario necesita ser saneado. El monto necesario podría llegar a los 62.000 millones de euros. Estas sociedades privadas se han embolsado 2 millones de euros del contribuyente por este trabajo de expertos. Pero ¿quiénes son estos auditores y a quién beneficia este asesoramiento? Jérome Duval asegura que ambas auditorías están implicadas directamente en las quiebras de Irlanda, Citygroup y Grecia. Roland Berger es el asesor personal de una tal Angela Merkel. Endeudarse para pagar antiguas deudas con la pretensión de resolver el problema tiene un aire de déjà vu: los países del sur han pagado ya muchas veces la deuda que tenían en el momento de la crisis de los 80, pero siguen endeudándose para seguir pagando… Con el juego de los intereses, este círculo vicioso se ha cerrado sobre ellos y los acreedores tienen la última palabra para cualquier cambio político de importancia. Un verdadero regalo envenenado para griegos y todos los pueblos europeos. Además, el gallego de los hilillos en el Prestige gastará otros 2 millones en pagar a Álvarez & Marsal para gestionar el banco malo, entidad en la que todos estamos deseando meter nuestro dinero. El propio centro de investigación económica del FMI reconoce que las propuestas del FMI estaban equivocadas, pero nadie dimite, ni toma medidas.

Según el informe Verdades y mentiras en el presupuesto militar español de 2013 publicado por el Centro de Estudios para la Paz JM Delàs, la deuda del Ministerio de Defensa alcanza los 32.000 millones de euros, para aviones y fragatas de combate que nadie necesita, y una buena parte de ellos van cerca de los bolsillos del ministro de Defensa, accionista importante de algunas de las empresas adjudicatarias. ¿Sabía que en un solo edificio del paraíso fiscal de las islas Caimán están registradas 18.000 sociedades? No hace falta una furgoneta policial, basta con la camioneta que reparte la leche, para pasar a la hora de salida y meterlos en la cárcel o llevarlos a vivir al extrarradio. Deuda ilegítima es aquella contraída contra los intereses de la población de un país con el completo conocimiento del acreedor, y por tanto, no debe pagarse. La deuda es la excusa perfecta para recortes (léase amputaciones), la trampa inmaculada para llevarnos a la pobreza y la esclavitud del siglo XXI. Una banca pública es posible, y los políticos pueden, si quieren, acabar con los privilegios de la banca. Capitalismo y democracia son incompatibles. No hay otra alternativa: O la deuda o nosotros/as.

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XIII Congreso Federal del Partido Carlista de las Españas

 

 

 

El Partido Carlista de las Españas ha celebrado su XIII Congreso Federal en la localidad navarra de Estella-Lizarra durante los días 9, 10 y 11 de noviembre de 2012.

Han sido revisados los Estatutos, así como la ideología, y se ha elegido nuevo Secretario General Federal; el elegido ha sido Jesús Mª Aragón Samanes, que ha venido ejerciendo esa función durante los tres últimos años.

Esta Asamblea del Partido Carlista ha mostrado su preocupación por la situación de crisis económica a la que nos han llevado los poderosos que se mueven en la economía especulativa y financiera, y cuyo fruto más negativo estamos viendo en los desahucios y en la desesperación que ello conlleva hasta el punto de que hay quien toma la decisión desesperada del suicidio.

Por toda esta injusta situación, esta Asamblea general del Partido Carlista de las Españas apoya la Huelga General convocada  para el próximo miércoles 14 de noviembre.

 

Jesús Mª Aragón Samanes.   

Secretario General Federal del Partido Carlista de las Españas.

     

 

 

 

 

 

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XIII Congreso Federal

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El Federal Nº 43

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Lo que estamos pasando

Tribuna Abierta

Purgatorio

por manuel torres – Jueves, 20 de Septiembre de 2012 – Actualizado a las 05:08h

COMO señala Robert Coover en Noir, su última novela: “La vida, en resumidas cuentas, no es más que soledad, enfermedades, corrupción, crueldad, paranoia, traición, crimen, cinismo, miedo e impotencia, aunque luego está el lado malo de las cosas”. Puede que suene un pelín luctuoso, pero no he encontrado mejor panegírico para definir el actual estado de mi país.

Hace tiempo que no creemos en los políticos. Tampoco creemos en las instituciones ni en esta democracia. Ya no creemos en nada, ni tan siquiera en nosotros mismos. Nos encontramos en el peor de los escenarios posibles, porque no tenemos en quién confiar. Y lo peor, tampoco tenemos a nadie que confíe en nosotros. De la noche a la mañana nos hemos convertido en un país de parias avocado a la desesperanza, sino al mayor de los nihilismos.

Como en 1984, el oscuro relato de Orwell, ahora se nos impone una neolengua, con palabras tan excelsas como ejemplaridad, transparencia, dignidad, esfuerzo, democracia, al tiempo que, mediante una dialéctica servil e ininteligible, se enmascaran las condiciones adecuadas que conducen al atraco perfecto, ese que diariamente acometen los mercados, el FMI, el BCE, la OMC, las agencias de rating…, entes incorpóreos que, después de haber provocado la crisis, anuncian ahora que van a dictar la hoja de ruta para sacarnos de ella.

Por eso, la jefatura de este país, sumido en la carestía y hundido en la pragmática del recorte, engañado por una jerga mediática, obscena y escandalosa, no sabe cómo disimular la realidad de unos hechos incontestables: la producción masiva y creciente de parados, desahuciados, marginados, arruinados o indigentes, víctimas de la orgía babilónica que el entramado bancario y financiero se ha corrido a nuestra costa. Y todo, mientras las grandes formaciones políticas se enzarzan en la liturgia del cruce de acusaciones, entre un gobierno que se cae a pedazos y una oposición desaparecida, si es que alguna vez estuvo ahí.

Cada vez se hace más palmario que, desde su desgobierno, el señor Rajoy no sabe lo que dice y no dice lo que sabe. La terquedad con la que impone sus nefastas estrategias, decretadas por la batuta de las instituciones europeas, pone al descubierto una sorprendente indiferencia ante los severos costes humanos que conlleva su improvisada y volátil ejecutoria. Por lo visto, a los gestores de tres al cuarto que tenemos, todavía les cuesta ver que la política de austeridad que preconizan para combatir la crisis no produce más que efectos devastadores, provocando a su paso brutales destrozos sobre los que ya dejó la anterior burbuja inmobiliaria.

Me pregunto si todavía hay alguien -igual me da si es de derechas o de izquierdas, si es que todavía funciona el viejo dualismo jacobino- que no haya percibido que esta desaforada política de subida del IVA, de recortes compulsivos, de caída de salarios, en definitiva, de retracción del gasto y, por consiguiente, del hundimiento de la recaudación impositiva, no sirve para nada, que dos recesiones económicas en tres años y la existencia de una depresión rampante, es algo que nos arroja sin remedio a la más profunda de las simas, al tiempo que la ciudadanía ve estupefacta cómo la crisis no termina nunca, mientras el dinero que procede del rescate va destinado íntegramente a los saqueadores que la provocaron: los bancos.

Muy acorde con la dialéctica del pánico que nos asfixia, esta suerte de democracia low cost, donde los que elegimos en las urnas no gobiernan, y los que gobiernan puede que nunca hayan pisado este país, nos lleva a un abaratamiento de sus valores y a la liquidación de sus contenidos para que -tras padecer la rémora de populistas y populares, donde todo se debe a la aritmética económica y lo demás es accesorio-, sus recortes, o mejor dicho sus mutilaciones, no tengan otra consecuencia que desmantelar el Estado del bienestar.

Con la cháchara de unos servicios públicos que ahora resultan no financiables; con un modelo de desarrollo económico tramposo construido sobre la nada, que creaba la falsa ilusión de la prosperidad; con una Europa que se suponía que contribuiría a potenciar nuestra soberanía en vez de subvertirla; con una cultura del entretenimiento frívolo, poblada de personajes banales convertidos en héroes de masas, donde el deseo ferviente de buena parte de la juventud radica en participar en Gran Hermano, este país está cortejado por el más negro de los presagios.

Ahora se abre un nuevo ciclo, es el tiempo de los chamanes, de los profetas y los justicieros. En vista de la ineptitud de una casta política desprestigiada y consumida por su propia incompetencia, es el turno de Mario Conde, de Democracia Española, de Sánchez Gordillo, de los nuevos iconos que van a redimir a este país de las garras de la injusticia y la iniquidad. Y que nadie se lleve las manos a la cabeza. Si ahora mismo se presentara Belén Estaban o Bob Esponja, seguro que colocaban a un puñado de eurodiputados en Bruselas.

Me pregunto si en vez de optar por la charlotada de asaltar un supermercado o paralizar el Congreso de los Diputados, no sería mejor hacer lo que en su día aplicaron Suecia o Islandia: la nada desdeñable misión de obligar a sus bancos a pagar la deuda. En estos dos países, la juerga que se corrió su banca no la costearon los ciudadanos, sino su Santísima Trinidad: la propiedad, la gerencia y los acreedores. Ellos fueron los responsables, y ellos tuvieron que hacer frente a la factura. Así lo dictaminaron sus correspondientes Tribunales de Justicia.

Quien crea que Europa va a venir a salvar a España de la crisis, que se olvide. Durante años nos hemos envanecido con la idea de que éramos un país innovador, dinámico y rico. Pero lo cierto es que nuestra economía se asienta en sectores de baja productividad, carecemos de fuentes energéticas y de recursos naturales, y esto sucede en un mundo extraordinariamente competitivo y móvil, con una ingente mano de obra barata cada vez más cualificada, capaz de producir una dislocación global económica sin precedentes.España no tiene mimbres para competir en ese entorno voraz y despiadado, nosotros vivimos todavía anclados a las estructuras del pasado siglo. Nos hemos pasado veinte años recibiendo a espuertas el dinero de Europa (catorce mil millones de euros) con el fin de crear un tejido productivo con proyección de futuro. Pero nuestros responsables, en vez de priorizar el interés del país, pensaron en su propio provecho electoral, construyendo insensatas obras faraónicas, engordando el bolsillo de financieros y constructores. Y ahora, cuando Europa ha cerrado el grifo de los fondos estructurales, es cuando se nos queda la cara como el Ecce homo de Borja.

Vivimos en un estado de crisis profunda, pero quizá convenga hacerse a la idea de que a partir de aquí, este epígrafe puede convertirse en algo inseparable de nuestra condición humana.

 

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