Montejurra 1976

La Audiencia Nacional española reconoce a los asesinados en Montejurra ’76 como víctimas del terrorismo

Después de 27 años de batalla Legal, hemos conseguido que aunque tarde se haga Justicia. La Audiencia Nacional, contestando a un recurso de nuestro compañero el abogado JOSÉ ÁNGEL PÉREZ NIEVAS-ABASCAL, ha sentenciado   que Ricardo y Aniano fueron victimas del Terrorismo, y por tanto acreedoras de todos los derechos como tales. La gran pena es que la madre de Aniano ya ha fallecido y no ha podido ver aclarada por la Justicia, la muerte de su hijo.

Queda claro, también en los Tribunales, que lo que hicieron con el Carlismo en 1976, fue un ataque terrorista para acabar con nuestro Partido y sacarnos de la circulación, por parte de quienes veían en nuestra pujante existencia un peligro inminente para su futuro.

El Ministerio del Interior deberá indemnizar, tras cuatro años de recursos, a los familiares de Aniano Jiménez y Ricardo García

 

La Audiencia Nacional ha reconocido a Aniano Jiménez Santos y a Ricardo García Pellejero como víctimas del terrorismo, según informó ayer el Partido Carlista, en contra de lo que durante dos años ha estado manteniendo el Ministerio del Interior, con lo que obliga al departamento dirigido por Ángel Acebes a indemnizar con 23 millones de las antiguas pesetas (tal y como dictaba la Ley 32/99 del 8 de octubre) a los familiares de cada una de las dos personas asesinadas en los sucesos del 9 de mayo de 1976 en Montejurra.

Pese a que Interior lo ocultó, ambos estaban hace años en un listado de víctimas del terrorismo

El Gobierno español deberá pagar 23 millones de las antiguas pesetas a cada familia.

La sentencia de la sección primera de la sala de lo Contencioso-Administrativo, dictada el pasado cinco de noviembre, echa por tierra todas las argumentaciones que hasta el momento había mantenido el Gobierno central para negar la indemnización. En este sentido, los únicos extremos que no respalda la Audiencia Nacional son el pago de las costas procesales por el Ministerio y la concesión de la distinción honorífica de la Gran Cruz prevista en la misma Ley ya que señala que “no ha sido solicitada en vía administrativa y cuya concesión, en su caso, corresponde no al Ministro del Interior, sino al Gobierno”. Por esta razón esta solicitud se comenzará a tramitar, una vez que se ha reconocido la condición de víctimas del terrorismo.

Se pone así un punto y aparte a una larga lucha jurídica que ha mantenido el Partido Carlista y a su frente el secretario general de Navarra, José Ángel Pérez-Nievas, durante cuatro años por tratar de demostrar algo tan sencillo como que Aniano Jiménez y Ricardo García fueron víctimas de una banda armada.

Sin embargo, contra esta decisión cabe todavía el recurso del abogado del Estado en nombre del Ministerio de Interior ante el Tribunal Supremo, aunque este extremo es poco probable.

Argumentos

La sentencia señala que las muertes se produjeron “por la actuación de una persona integrada en una banda o grupo armado”, tal y como exige la Ley para el reconocimiento de víctima del terrorismo, “con una coincidencia de objetivos y cierta estabilidad, que impedía el libre derecho de los ciudadanos a manifestarse”. El mayor apoyo que tiene esta sentencia es el hecho de que los nombres de los dos hijos de las recurrentes (Magdalena Pellejero y Natividad Santos) aparecen en la “relación estadística del gabinete de Administración, Documentación e Informática sobre víctimas del terrorismo del Ministerio del Interior (folio 87 y 88 del expediente administrativo tomo II), en los que figura grupo autor y en el interior de la casilla correspondiente c.tradicionalista”.

Este dato fue descubierto por el abogado de las madres de los fallecidos (Pérez-Nievas) al pedir la documentación existente al respecto, información que hasta el momento desde este departamento se había ocultado.

Pero la Audiencia Nacional, frente a las pruebas presentadas en numerosas ocasiones por el Partido Carlista y que implican a Manuel Fraga (entonces Ministro de la Gobernación) y a Adolfo Suarez (Ministro Secretario General del Movimiento en 1976), califican los sucesos de aquella mañana nublada de mayo como de “enfrentamiento entre los partidarios de Sixto de Borbón y los seguidores de Hugo Carlos de Borbón, tratando de obtener uno y otros la primacía de los actos religiosos y políticos programados conforme a ideologías divergentes aunque insertas en el Partido Carlista del que constituyen dos facciones distintas”.

Implicación del Estado

A pesar de ello, y aunque no ha sido ratificado en sentencias, numerosas pruebas recogidas desde el día siguiente de los asesinatos han venido a demostrar la implicación del Estado en estos sucesos.

En este sentido se encuentran las municiones halladas en la cima en las que se podía leer Pirotecnia Militar, 25 cartuchos, la pasividad de la Guardia Civil (con mayor presencia que nunca), las reservas de habitaciones realizadas desde el Gobierno o las declaraciones del fallecido general Sáenz de Santamaría, entonces Jefe del Estado Mayor de la Dirección General de la Guardia Civil. Éste, recordando los sucesos, señaló que “bajo la intención genérica de reconquistar Montejurra y arrebatarla a los que calificaban como rojos-marxistas, consiguieron que el Gobierno Arias-Fraga tomase en consideración la propuesta de organizar la operación, que recibió el nombre de Reconquista. Se establecieron contactos entre organismos como el SECED (Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno y antecedente del actual CESID), la Guardia Civil y los dirigentes del Partido Carlista ya citados (Sixto de Borbón y José Arturo Marquez de Prado). El CESED, fundado por Carrero Blanco, estaba dirigido en aquel momento por el general Juan Valverde. Las reuniones fueron coordinadas por el propio Ministerio de la Gobernación, cuyo titular era Manuel Fraga”.

Además destaca que la financiación corrió a cargo de Oriol y Urquijo, presidente del Consejo de Estado (presente en el acto y en comunicación con el general Campano, secretario general de la Guardia Civil), “quien depósito varias cantidades en diversas entidades bancarias de Santander, Vitoria, Logroño, Pamplona y Burgos, destinadas a los desplazamientos de sus partidarios” y mercenarios como las asociaciones de ultraderecha: Guerrilleros de Cristo Rey, Batallón Vasco Español, Fuerza Nueva, Internacional Fascista Italiana y la Triple A argentina.

Familias

Aniano Jiménez Santos “Estamos muy contentos y emocionados de que lo hayan reconocido”. Esas fueron ayer las primeras palabras de Miguel García Pellejero, hermano del estellés Ricardo, asesinado en la cumbre de un tiro que surgió entre la niebla aquel 9 de mayo. “Al principio éramos un poco escépticos, aunque yo menos, porque sé que Pérez- Nievas tiene mucho tesón y al Partido Carlista también le interesaba para que se viera que no tuvo culpa de nada. El Gobierno tuvo en sus manos el pararlo y no quisieron. Por qué, pues ellos lo sabrán”.

Ricardo García Pellejero La reclamación del santanderino Aniano Jiménez Santos la llevó un cuñado que falleció hace un año y su testigo lo recogió otro, Laudelino Cisneros. “Es un día importante aunque agridulce. Ha tardado tanto que algunas personas como su madre o su cuñado no lo han podido ver. Moralmente se ha hecho justicia, después de tantos años se ve que fue un acto puro de terrorismo, con premeditación y todo lo que conlleva. Quiero agradecer el apoyo de Pérez-Nievas y de mucha gente de Navarra que nos han respaldado o escrito cartas; siempre lo hemos agradecido”.


http://www.rebelion.org/spain/040610laa.htm


MONTEJURRA 1976: UN INTENTO DE INTERPRETACIÓN

Joaquín Cubero Sánchez

Comunicación presentada en el Congreso HISTORIA DE LA TRANSICIÓN Y CONSOLIDACIÓN DEMOCRÁTICA. Madrid, 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre de 1995.

JUSTIFICACIÓN:
Al leer el volumen IV de las Memorias de Laureano López Rodó que titula Claves de la Transición, y llegar a la página 244, “Entrevista con Areilza: , las elecciones, la terna para nuevo Presidente, el calendario político”, me llamó la atención el hecho de que en la narración de la entrevista del día 10 de mayo que celebró con José María Areilza, ministro de Asuntos Exteriores a la sazón, no se diga nada de los sucesos de Montejurra que ocurrieron el día anterior, sucesos que entre otras consecuencias, provocaron la caída de las bolsas españolas, que llevaban un mes de euforia alcística y con un impulso fuerte al cierre de la semana anterior. (YOLDI,L.,”La bolsa por el cambio controlado”, Cuadernos para el diálogo, 158, 8 de mayo de 1.976; M.P., “BOLSA: EL POR QUE DE LA CAIDA”, Mundo Diario, 13 de mayo de 1.976) Continué leyendo el volumen, pero, salvo error por mi parte, no encontré absolutamente ninguna mención a esta agresión sangrienta contra el Partido Carlista. Que contó con el apoyo y colaboración, cuando no con la preparación e instigación, de al menos tres ministerios del primer gobierno de la Monarquía, Gobernación, del Movimiento, Secretaría de Presidencia del Gobierno, y de varios gobernadores civiles del norte de España. Esta ausencia de referencias a este crimen de Estado, me sugirió hacer un trabajo, aun en curso, que titularía “Montejurra 76. ¿Una clave por descifrar?” para presentar en este Congreso. La cantidad de información reunida superó mi planteamiento de un trabajo corto dentro de los límites de extensión fijados para las comunicaciones de este Congreso.

¿QUÉ OCURRIO EN MONTEJURRA?

Montejurra, 9 de mayo de 1976, momentos antes de la salida del Vía Crucis, en la explanada frente al Monasterio de Iratxe, un grupo de cerca de un centenar de personas que previamente se ha repartido entre los carlistas que esperan, a una señal convenida de silbato, atacan con porras y garfios a los carlistas allí concentrados que reaccionaron utilizando los puños y, los que tenían bastones de montaña como armas defensivas. La defensa es tan fuerte que obliga al grupo agresor a huir. Los resultados de esta primera parte de la agresión son un herido de bala, que posteriormente fallecería, y varios heridos, algunos graves, por contusiones de golpes y pedradas. Comienza el Vía Crucis en un clima de gran tensión. Desde la ladera que bordea el estrecho camino que conduce desde el monasterio a la campa, grupos de personas insultan a los participantes del Vía Crucis con la intención de provocar una reacción violenta de estos.

En la campa está concentrada una fuerza considerable de Guardia Civil y Policía Armada, junto a ellos los integrantes del pasaje de dos autobuses que se atribuyen a Fuerza Nueva de Madrid, en la campa continúan los insultos provocadores. Comienza la ascensión, varios carlistas descubren que arbustos situados a ambos lados del sendero que conduce a la cumbre han sido cortados, lo que supone una dificultad para mantener el equilibrio para las personas que ascienden. Don Carlos Hugo, que ha entrado clandestinamente en España, se incorpora al Vía Crucis. Cuando la cabeza del Vía Crucis está acercándose a la cima, desde esta se dispara con ametralladora MG 42, subfusiles, y pistolas automáticas contra los carlistas. Los jóvenes que van a ayudar a la celebración de la misa que se iba a oficiar, como todos los años, en la ermita de la cumbre, se adelantaron al Vía Crucis para realizar los preparativos, son amenazados y obligados a retirarse, la cesta que contiene los objetos litúrgicos es arrojada por los agresores por la ladera del monte. Resultado de esta segunda parte de la agresión, un muerto en el acto y veinte heridos de bala.

Los agresores bajan apresuradamente por el sendero llamado Camino de los Cañones, en su huida dejan abandonadas varias cajas de munición con la inscripción “pirotecnia militar”. Los carlistas celebran la tradicional misa con pan ordinario y vino de una bota. El acto político, posterior a la misa, no puede celebrarse. Al acabar el descenso hablan a los carlistas S.A.R Irene de Borbón y José María Zabala, secretario general del Partido Carlista. La consigna general impartida: no responder a las provocaciones. A pesar del considerable contingente de fuerzas de orden público estas no practican ninguna detención entre los miembros de los grupos agresores, pero al atardecer, serán detenidos, por tiempo variable, grupos familiares de carlistas incluidos niños.

Desde el gobierno y sectores de la derecha se lanza el mensaje de que ha sido un enfrentamiento entre carlistas, “una pelea entre hermanos”. La prensa desmiente tales afirmaciones (Entre los artículos y notas de prensa publicadas hay que destacar el de, por entonces militante comunista, Jordi Solé Tura, “Montejurra”, Mundo diario, Barcelona, 13 de mayo de 1976) entre ella El Pensamiento Navarro, diario neointegrista de Pamplona que ha participado en la campaña de prensa de la “Operación Montejurra”: “No fue una lucha, fue un vil asesinato cometido por pistoleros que rompen el ánimo de la convivencia y crean víctimas inocentes”. (El Pensamiento Navarro, 13 de mayo de 1976)

La opinión prácticamente unánime de los medios de comunicación y de los círculos políticos es que ha sido una operación realizada por el búnker franquista con la autorización del gobierno Arias, concretamente de su vicepresidente para asuntos de interior y Ministro de la Gobernación Manuel Fraga Iribarne. Los epígonos de una escisión carlista de finales de los años cuarenta denuncian que los integrantes de los comandos agresores son miembros de la “Internacional Fascista”, y que entre los españoles se encuentra alguno de los asesinos del atentado falangista contra el carlismo ocurrido en Begoña en 1.942 en directa alusión al anticarlista notorio Mariano Sánchez Covisa. El fascismo de raíz franquista tiene un nuevo motivo para ir contra el carlismo: la evolución ideológica realizada por el Partido Carlista a partir de mediados de los sesenta, en el que el papel de los abanderados dinásticos del carlismo, Don Javier y Don Carlos Hugo, ha sido fundamental. Los mismos que, hasta los años setenta, desde el régimen negaban la condición de español de Don Javier y que este fuera el legítimo sucesor de Don Alfonso Carlos, ahora acusan a los Borbón Parma de haber renunciado a sus deberes como abanderados del carlismo.

Nuevos argumentos para viejos serviles del dictador. Pero desde parte de la llamada “oposición democrática” tampoco ha sentado bien la evolución ideológica del Partido Carlista y su programa de “Socialismo de Autogestión”(Ver “LA VIA CARLISTA AL SOCIALISMO AUTOGESTIONARIO” de Carlos Hugo de Borbón Parma. Editorial Grijalbo, Colección Dimensiones Hispánicas 1.977); si desde el franquismo se lanza la insidia de carlismoleninismo”, el cabeza de una minoritaria formación socialdemócrata ligado a Don Juan de Borbón, se refiere a Carlos Hugo como un anarquista.(Carta de Francisco Elías de Tejada a Ignacio Romero Raizabal, Sevilla, 6 de agosto de 1972. Copia de la misma en el archivo de Elias de Tejada de la Fundación ELIAS DE TEJADA Y PERCOPO, de Madrid. Reproducimos literalmente el párrafo referente a la cuestión: “Don Javier y León Blum no resultan, como aseveras en la página 79, “dos campeones máximos en dos campos opuestos”, sino dos amiguetes ideológicos sentados en el mismo banco, por supuesto que Don Javier a la izquierda lindando con el anarquismo”. Es Enrique Tierno nada menos, quien me decía hace meses que él podría dialogar con todos los grupos, sin excepción de Blas Piñar o de los comunistas; pero con la excepción de los “hugonotes”, porque don Hugo es un anarquista que sólo sirve para destruir”.)

Desde las instancias del Estado no se hizo nada efectivo para aclarar lo sucedido. El juicio oral de la causa nunca llegó a celebrarse. El sumario 1847/76 relativo a la agresión de Montejurra hoy ha desaparecido de los archivos judiciales.

El 26 de mayo de 1976, el procurador en Cortes (elegido por voto directo de los guipuzcoanos) Gabriel de Zubiaga presentó una interpelación al Gobierno para que éste explicara los sucesos de Montejurra. El Gobierno nunca respondió, lo cual era una respuesta implícita, y a los ocho meses, el procurador cansado de esperar, dio publicidad a su interpelación. Los hechos que él aducía para avalar su interpelación eran los siguientes:

1.- Si desde la fundación de la Hermandad Penitencial del Vía Crucis de Montejurra, el año 1.940 ha habido siempre fuertes contingentes de la Guardia Civil en todo el recorrido del vía crucis y en la cima de la montaña, qué por razones especiales de gobierno ha habido este año para que, por primera vez, no se haya cubierto por la Guardia Civil más que la explanada de Iratxe, cuando había más números que en otros años y estaban reforzados por gran cantidad de Policía Armada.

2.- Habiéndose producido disparos por arma de fuego, con heridos e incluso un muerto, en la explanada de Iratxe en presencia de agentes de la autoridad, qué órdenes y procedentes de quién tenían dichos agentes para no proceder a ninguna detención.

3.- Quién y por qué motivo se dio la orden a la Guardia Civil allí presente para que, desatendiendo las numerosas y concretas denuncias a personas que, en actitud desafiante, palabras insultantes, protegiendo a gentes extrañas al carlismo, y portadoras de armas, unas veces en el cinturón y otras en la mano, ni las detuvieran ni las identificaran.

4.- Si lo ocurrido en Montejurra ha sido un enfrentamiento entre carlistas, como lo ha dicho un miembro del Gobierno, dígasenos: a) Qué papel jugaban allí don Juan María Araluce, presidente de la Diputación de Guipúzcoa y consejero del Reino, y don José María Oriol, consejero del Reino y presidente del Consejo de Estado. b) Cómo justificar la presencia de gentes reclutadas por la Jefatura del Movimiento (Suárez era su jefe) a base de viaje pagado, bolsa de comida y elevadas dietas de desplazamiento.
c) Qué explicación puede darse a la presencia de Policía Gubernativa, en gran número, disfrazados con boina roja, que algunos de ellos días antes habían detenido y maltratado a jóvenes carlistas por hacer propaganda del acto de Montejurra y ese día protegen a los extraños al carlismo.

5.- El juez de Estella, para tomarle declaración, requiere la presencia de Don Sixto de Borbón, y en lugar de cumplimentar la orden del juez especial, Don Sixto es acompañado por la policía al aeropuerto de Barajas para que abandone España.

6.- Días antes de los sucesos, la Guardia Civil conoce y protege la presencia de Don Sixto en Iratxe, que está rodeado de gente armada.

7.- La noche del 8 al 9 de mayo unos jóvenes carlistas suben a la cima de Montejurra y son maltratados por personas que les apuntan con metralletas. Cuando lograron escapar y poner los hechos en conocimiento de la Guardia Civil, ésta los detiene sin cargo alguno y no los pone en libertad hasta el día 9 por la noche.

8.- El País Vasco, y por ende Navarra, está vigilado palmo a palmo: controles de carretera, registros, etcétera. En Itatxe aparecen pistolas, metralletas y una ametralladora con trípode; hay disparos, heridos y muertos, y no hay un solo detenido, ni cae en manos de los agentes de la autoridad ni una sola arma.

9.- A Don Carlos Hugo de Borbón Parma se le prohibe la entrada en España. A Don Sixto –antes de ser requerido por el juez- se le consiente y protege.

10.- El gobernador civil de Navarra es informado en varias ocasiones, días antes de los hechos, por destacados miembros del Partido Carlista, de la presencia de gente armada en Iratxe y cima de Montejurra, limitándose a contestar que no tiene órdenes de actuación del Ministro de la Gobernación. (Faga)

11.- El Gobierno tenía completa información de lo que se preparaba. El Ministro español de Asuntos Exteriores, una semana antes de los sucesos, entrega una nota verbal al Embajador de los Países Bajos, de parte del Jefe del Estado, dándole cuenta de que el Gobierno Español no garantiza la vida de Don Carlos Hugo, ni de su esposa, doña Irene, si acuden a Montejurra.

¿POR QUÉ?

Estos sucesos de Montejurra 76, no han merecido en la historiografía de nuestra historia reciente la debida atención para ser analizados y formular una o varias hipótesis explicativas. Al menos nosotros no conocemos nada sobre el particular. Por parte de medios cercanos al Partido Carlista se formularon, entre otras acertadas, hipótesis del tipo de la Operación Reconquista tenía entre sus objetivos: a) conseguir una victoria del búnker que respaldara políticamente al Gobierno Arias en su línea continuista de la Monarquía del 18 de julio. (Creemos mejor llamarla la Monarquía del 1 de Octubre.)
b) recuperar el carlismo por parte de los sectores más inmovilistas –en cuanto a movimiento popular- para respaldar la consolidación de la monarquía. Hipótesis que hemos considerado incorrectas tanto política como históricamente. Estas hipótesis y otras que se hicieron en su momento no resultan válidas a partir de que posteriormente los medios de comunicación social y estudios realizados han desvelado cuestiones como las siguientes:

-De los implicados en los comandos agresores, el número de extranjeros es superior al estimado en su momento, la mayor parte de ellos trabajaban de una forma u otra para los servicios secretos del régimen, antes, después y en el momento de los hechos de Montejurra. A partir de diciembre de 1975 han tomado parte en las acciones BVE y ATE, posteriormente algunos de ellos trabajarán en las acciones GAL. Otros estaban implicados en las acciones del terrorismo negro en Italia.

-Descubrimiento de la Red Gladio (su nombre oficial es “Comité de Coordinación de la OTAN”) en el otoño de 1991 en Italia. Sus implicaciones, con el terrorismo negro en Italia.

-Las relaciones de la masonería a través de la Logia Propaganda Due (P2) con la red Gladio y los principales partidos italianos, principalmente el democristiano, el socialista y el socialdemócrata, y la denominada “Internacional Fascista”.

-Licio Gelli, fundador de la P-2, era de procedencia fascista pero en los años 40 ya había empezado a trabajar para los servicios de información de los ejércitos inglés y norteamericano, lo que le valió para no ser fusilado por los partisanos antifascistas.

-Miterrand, masón desde 1933, fue durante algún tiempo Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, era de procedencia fascista y durante la ocupación alemana fue colaboracionista. La logia P-2 pertenecía a la misma obediencia masónica, el Gran Oriente de Italia.

-Fraga, en la primavera de 1976, se entrevisto con una comisión masónica, de la cual Ricardo de la Cierva sospecha que posiblemente fuera la P-2.

-Don Carlos Hugo se había manifestado reiteradamente en contra de la adhesión de España a la OTAN y de la permanencia de las bases militares USA en España. (Las últimas declaraciones de Don Carlos Hugo sobre el tema, antes de Montejurra 76, están publicadas en la revista Guadiana, núm. 53 de 4 de mayo de 1976)

-El vencedor de la crisis de junio de 1976 fue Suárez y no Fraga.

Las primeras reflexiones que planteé sobre el tema fueron las siguientes

a) Independientemente de que el comando agresor y la comitiva que le seguía hubieran cumplido su objetivo táctico de hacerse con el Vía Crucis, facilitando así el control del acto, hubieran proclamado en la cumbre su adhesión a la monarquía de Juan Carlos en la línea continuista de UNE, cercana a los planes indecisos de Arias, es posible que esta maniobra formara parte de otra de más envergadura que a estos se les escapara. (Esta instrumentalización no los exculpa de sus responsabilidades, entre ellas la de las dos muertes y las decenas de heridos) No consiguieron hacerse con el Vía Crucis por un error de cálculo, pensaron que la resistencia frente al monasterio sería muy débil, de ahí que la mayor parte de la fuerza de la policía y guardia civil estuviera en la campa ¿error premeditado?

b) Ante la caída del Gobierno de Arias caben dos opciones:
Ésta se produce como consecuencia del fracaso de la “Operación Reconquista” de Montejurra; la “Operación Reconquista” se plantea también con la finalidad de derribar al Gobierno Arias, la impopularidad del mismo como consecuencia del asunto subiría. Desde esta última perspectiva se consiguen los siguientes objetivos: invalidación y descrédito de la línea continuista de la “Monarquía del movimiento”, fracaso táctico del búnker, quemar la línea reformista de Fraga, Vicepresidente del Gobierno; dar un nuevo golpe al Partido Carlista en el proceso de eliminación política del mismo: acentuar imagen de división, dar una imagen de violencia, desactivar asistencia a Montejurra en siguientes años principalmente de grupos familiares, etc.; invalidar políticamente a los disidentes de la línea oficial del carlismo, que por otra parte no forman un grupo homogéneo, participarán o no, e independientemente de sus propósitos, intenciones y grado de conocimiento del alcance de la maniobra en la “Operación Reconquista”.

c) Polisemia del término “democracia”. La democracia es también la forma de dominación política propia de la burguesía que se corresponde a la hegemonía del capital financiero en el interior de esta, y el periodo histórico que corresponde a tal forma de dominio burgués.

d) El proceso de cambio político consiste en sustituir las estructuras de la dictadura por las de una democracia formal tiene lugar sin que se produzca un “periodo revolucionario”, que necesariamente no tiene por qué ser violento.

METODOLOGÍA:

1. Estado de la cuestión: información sobre la agresión e hipótesis interpretativas. La evolución del carlismo en los años 70.

2. Factores nuevos que introducimos en el análisis:
La crisis del franquismo
Situación internacional: crisis del imperialismo, geopolítica del Mediterráneo.

3. Formulación de hipótesis alternativas:
Hubo complicidad de los sectores de la oposición democrática relacionados con la masonería.
Forma parte de una estrategia más amplia con finalidad de eliminar al Partido Carlista. A otras fuerzas de la nueva izquierda (OCEBR, PTE, LCR, OIC, ORT, principalmente) y al anarcosindicalismo del mapa político de la nueva España democrática, o al menos reducirlas a la mínima expresión.
El empleo de la violencia fascista en España, que en estos momentos no es un estado de democracia formal, es una aplicación de la “estrategia de la tensión” dentro de la estrategia general del “cambio democrático”.
La Operación Montejurra estuvo inspirada por los servicios secretos americanos.

4. Cuestiones a analizar:
Origen y finalidad de la violencia fascista ilegal en España. Los servicios secretos
del régimen.
El desarrollo de la estrategia de la tensión en Italia. Resultados.
Relación de EE. UU. Con la violencia fascista.
La red Gladio y la logia masónica P-2 sus implicaciones en España.
La relación entre los servicios secretos del régimen y la oposición.
La crisis política del franquismo. Contradicción principal. Las nuevas
Contradicciones de la dictadura generadas por la política de crecimiento
económico e industrial.
Estrategia de la burguesía española ante la crisis política del franquismo.
Contradicciones internas. Problemas a resolver.
El trato recibido desde el poder, durante los años setenta, por el Partido Carlista y
los principales grupos (P.S.P. y P.S.O.E.) que conformarán la plataforma
democrática.

RESULTADOS Y CONCLUSIONES:

La contradicción principal de la crisis política española es la falta de adecuación del aparato del Estado al propio desarrollo monopolista a que ha dado lugar, y a las dificultades que origina su necesario proceso de integración imperialista. La política de crecimiento económico e industrial, aportó nuevas contradicciones a la dictadura, que ésta sería incapaz de resolver: a) inadecuación ante una burguesía que se guía por los modelos avanzados de desarrollo capitalista y un estado de corte fascista incapaz de responder a las nuevas exigencias de crecimiento capitalista; b) la necesidad de abrir un rápido proceso de integración económico político en el orden imperialista (Trilateral) y, en especial, en la región europea (C.E.E., O.T.A.N.); c) la incapacidad de la dictadura para impedir el auge ascendente de una movilización popular como consecuencia de la crisis socia abierta en 1970. A pesar que tanto la derecha franquista, como la no franquista, tienen un mismo objetivo, la continuación del sistema capitalista, la burguesía pasa por una etapa de fraccionamiento político como consecuencia de la incapacidad del franquismo para adaptarse a los nuevos condicionantes y a las opciones políticas distintas que respecto a ellos adoptan los diversos sectores de la misma condicionados por factores como:

a) la organización del Estado no sirve plenamente a los mecanismos de acumulación capitalista plena en el orden imperialista;

b) la dictadura no sirve para destruir el movimiento obrero y popular ni para integrarlo y subordinarlo políticamente;

c) el mantenimiento de la dictadura no permite ya ordenar bien, sin crear nuevas contradicciones, los intereses diversos de los diferentes de los diferentes sectores de la burguesía, y en cambio la debilita por no poder contar ésta con el apoyo de la pequeña burguesía en proceso de radicalización política. En definitiva, el problema político tanto para los sectores dominantes del Estado como para el imperialismo, estriba en cómo desplazar al movimiento de masas en el derrocamiento de la dictadura y en definitiva, cómo estabilizar un estado burgués democrático.

En definitiva, muerto Franco, la burguesía necesita crear una nueva legitimación del poder mediante la implantación de una democracia formal burguesa. Pero a pesar de su gran margen de maniobra no se halla frente al cambio democrático en óptimas condiciones: no hay partidos ni programas claros, ausencia de instituciones configuradas, socialdemocracia insignificante (Cuando se constituye el P.S.I, después P.S.P., en 1.968, apenas supera las dos decenas de miembros, DIAZ, E. Socialismo en España: el Partido y el Estado, Madrid 1.982, pág. 94 cit. Por VILAR, S., Historia del antifranquismo 1.939-1.975, Barcelona, 1.984, págs. 384 y 385. EL PSOE a fines de 1.975 anda por los 200 miembros, LOPEZ RODO, L., Claves…Memorias IV, pág. 173.) la organización política está en la izquierda clandestina (Según declaraciones de José María Areilza, los dos únicos partidos, compactos, articulados y disciplinados eran los dos P.C. Partido Carlista y el Partido Comunista, Actualidad Económica, 735. 15 de abril de 1972. Pág. 68.)

De aquí la necesidad de un cambio gradual temporalizado para controlar estrechamente su ruptura definitiva con el régimen franquista. Tal estrategia fue sugerida desde el imperialismo de un lado y otro del Atlántico. (El Gobierno Ford aconsejó a Don Juan Carlos sobre la conveniencia de “ir despacio” en la implantación de los cambios políticos y hasta ha fijado una moratoria de “dos años”, Washington Post, 25 de noviembre de 1.975, cit. En teoría y Práctica, 7 de mayo de 1977, pág. 53. A comienzos de enero de 1.976 López Rodó comentaba al general Armada la coincidencia de opinión entre el Ministro de Asuntos Exteriores Austríaco, Giscard d´Estaing y Walter Scheel: “cuando los gobiernos europeos nos piden apertura, lo que pretenden es que abramos una rendija pero no la puerta de par en par”, LOPEZ RODO L., Claves…Memorias IV pág.215)

No existe una “internacional fascista”, entendida en el sentido de una organización centralizada multinacional. Existen varias organizaciones legales AGINTER PRES, W.A.C.L. (World Anti-Comunist League); utilizadas como la agencia de viajes Transalpino de Madrid, donde se realizaron las reuniones para la Operación Reconquista y la agencia Oltremare italiana, relacionada con la embajada española; encubiertas como la Red Gladio; ilegales como Grupo Paladín, G.C.R., P.E.N.S., G.A.S. N.A.R., etc. Dependientes en su mayor parte o en estrecha relación, con los servicios secretos y, especialmente con la C.I.A. que aparece como denominador común de la mayor parte de ellas. Hay que recordar que la C.I.A. a fines da la II Guerra Mundial rescató, para su servicio, junto con otros servicios de las potencias aliadas, las redes del espionaje nazi, y personal comprometidas con el nazismo y el fascismo italiano. Klaus Barbie,” el carnicero de Lion”, que fue uno de estos, está considerado como el principal reclutador de la Red Gladio.

Existen suficientes indicios como para sospechar que a partir de la revolución del mayo francés de 1.968, la C.I.A. elaboró un plan de estabilización del Mediterráneo para no verse obligada, en última instancia, a promover golpes militares el Europa como el de los coroneles griegos de 1.967. Lo que se considera documento fundacional de la “estrategia de la tensión” LA NOSTRA ACCIONE POLITICA”, encontrado en los archivos de la sección italiana de la AGINTER PRESS está fechado en diciembre de 1.968. La estrategia de la tensión sufrida por Italia a partir de esta fecha forma parte de este plan. La dictadura griega facilitó en 1.968 y posteriormente la impartición de cursillos a los neofascistas italianos implicados en atentados en Italia y en España –incluida la agresión de Montejurra-; los cursillos realizados en Grecia en 1.974 los dirige nada menos que el hombre que sería el director de la estación de Madrid de la C.I.A. cuando la intentona golpista del 23-F.

La estrategia aplicada en España, durante la transición, consiste en la combinación, la instrumentalización de la violencia fascista y la violencia izquierdista (G.R.A.P.O. y F.R.A.P.), la táctica del “eurosocialismo”, es decir favorecer el desarrollo y la implantación de un partido socialdemócrata. (Sobre esto reconozco la valiosa ayuda de los artículos de Fernando González publicados en “Triunfo”, especialmente “Los extremismos útiles”, en el nº 773, 12 de febrero de 1.977)

Los extranjeros que actuaron en Montejurra, no sólo están relacionados con los servicios secretos españoles, sino también con los italianos, la junta militar griega, Pinichet –para quien hacen algunos servicios-, P.I.D.E., sino también con la C.I.A., tanto vía italiana (Gladio P-2) como también en España a través de la empresa ASEPROSA (Asociación de Seguridad y Protección, S. A. Vinculada al sumario del 23 F, y posiblemente también de la misteriosa empresa AINSE (Ingeniería de Seguridad, Sociedad Anónima). (Una de las principales tareas de ASEPROSA era la vigilancia y seguridad de los dirigentes del partido de Manuel Fraga Iribarne. Pero en realidad este fin encubría sus verdaderas actividades, es decir, la investigación y vigilancia de personas que militaban en otros partidos. Para estas labores contaban con policías y oficiales del ejercito, así como con miembros de organizaciones ultraderechistas.)

La relación Logía P-2 con el Pentágono no ofrece ninguna duda. A inicios de los setenta Gelli se entrevistó en Roma con Alexander Haig, entonces comandante en jefe de las fuerzas de la O.T.A.N., y, posteriormente Secretario de Estado de la administración Reagan. De esta reunión salió el dinero para financiar un grupo terrorista neonazi N.A.R. (Nuclei Armati Rivolutionari) que realizó el atentado de la estación de ferrocarril de Bolonia el día 2 de agosto de 1.982. Unos de los miembros del equipo de asesores de Haig, Michael Ledeen vivió algunos años en Italia y fue acusado, en la comisión parlamentaria que investigaba la P-2, de ser agente de la C.I.A..; Ledeen es miembro del denominado Centro de Estudios Estratégicos Internacionales de la Universidad Georgetown. Vernon Walters, que en 1.982 era consultor de una compañía norteamericana presuntamente implicada en la venta de armas a Marruecos, subdirector de la C.I.A. (1.972-1,976), visitó Guatemala como “embajador de buena voluntad”, sin embargo al mismo tiempo representa a una empresa relacionada con el Banco Ambrosiano denominada Basic Resources International, S. A. (BRISA), que tenía la concesión de la extracción de petróleo en este país, Walters solicitó y obtuvo de la junta militar autorización para exportar más petróleo.

La violencia fascista ilegal en España, salvo raras excepciones, está organizada desde el poder del Estado. Sus inicios fueron la creación de Defensa Universitaria en 1.963 organizada por el coronel Quintero Moreno. Posteriormente, en otoño de 1.968 se organizó la “Operación Canadá”, para neutralizar el mal ejemplo del mayo francés en las universidades españolas. De esa experiencia, que ampliaría sus campos de acción, surgiría el Servicio Central de Presidencia de Gobierno, considerado por diversos medios como una simple filial de la C.I.A.. Los asistentes a los primeros cursos de formación de colaboradores, impartidos por el servicio, fueron seleccionados por Blas Piñar. Ya en 1.973 algunos medios de información se cuestionaban a qué fines servía la violencia neofascista, “la escalada ultra”, en España.( la organización de la violencia fascista en España está descrita muy significativamente por Luis Ramírez: “El almirante busca al notario. Le explica que tiene una muy mala opinión de él y de su gestión.
“-Usted ha abierto las puertas del poder al Opus
-¿Y a quién se las iba a abrir, dígame usted, don Blas?
A partir de esta clarificación hay un contacto permanente entre Blas Piñar y Carrero Blanco con maquiavélica utilización por parte de López Rodó. El cardenal Richelieu de régimen opina que una ultraderecha es excelente jugada política porque así el gobierno queda automáticamente en el centro. Nuevamente el periodista oficioso Emilio Romero proclama y sanciona la situación: tenemos derecha (Blas Piñar), tenemos centro (el gobierno), nos falta la izquierda”. RAMIREZ LUIS , “Morir en el búnker”, HORIZONTE ESPAÑOL 1972, Paris, Ruedo Ibérico, 1972 vol.1, pág. 12.)

El Servicio, entre otras tareas, se dedicaba ala desinformación e intoxicación mediante la confección de lo que llamaban “propaganda negra”. (En el caso concreto de la lucha contra el Partido Carlista, editaba dos boletines que se presentaban como resultado de excisiones –falsas- carlistas, Nou Requeté, que se confeccionaba en Barcelona, y Txapelgorri, editado en Bilbao; también en Madrid otro documento denominado ILE. INFORMACION LIBRE ESPAÑOLA, destinado a atacar al Partido Carlista y al Partido Comunista; a este boletín se debe la acuñación del término “carlismo-leninismo”.) Como colaboradores llegó a tener un pequeño ejercito privado de cerca de un centenar de neofascistas italianos exmiembros de la O.A.S. refugiados en España, encabezados por Stefano Delle Chiale y Jean Pierre Cherid (este fue responsable del G.A.L. hasta su muerte en 1.984.) Más tarde, tras la Revolución de los Claveles en Portugal y la llegada de López Rega a España, incrementó el número de profesionales con miembros de la P.I.D.E. portuguesa y de la Triple A argentina. Pero al parecer, no debían ser bastantes para la “Operación Montejurra”, ya que el sábado día 8 de mayo llegó un microbús de matrícula italiana al Hostal de Iratxe. Durante los primeros años de la transición la violencia neofascista y los ataques escritos de los órganos periodísticos del búnker, Fuerza Nueva, El Alcázar, Brújula, hacían más creíble la voluntad democratizadora del Gobierno.

Por otra parte esta violencia y los “ruidos de sables” no solo daban una coartada democrática al Gobierno, sino que también creaban una cortina de humo en la opinión pública que ocultaba los verdaderos problemas del cambio democrático.

En Montejurra no se utilizó la violencia porque fallara la parte política de la Operación que se decía se proyectaba (hablar Don Sixto y dar la imagen de que el sector mayoritario del carlismo está con él. Cosa que no sucedió y que ni tan siquiera se ha impreso jamás este discurso), y la operación se les fuera de la mano al Gobierno. Todo lo contrario, el inicio de la operación ya fue violento (el ataque frustrado frente al Monasterio), pero por una parte se prometió a comprometidos con Don Sixto que la Guardia Civil pondría controles –que los puso- para impedir el paso de miembros del partido hasta el Monasterio y a la campa y que, en caso de enfrentamiento, tendrían apoyo de la fuerza uniformada, y por otra se decidió que la fuerza pública uniformada no intervendría para apoyarlos. (El día 5 de mayo de 1.976, el gobernador civil de Navarra cenó con Gonzalo Fernández de la Mora, dirigente de U.N.E., y perfilan detalles sobre la operación., según testigos presenciales allí se comentó “no habrá problemas, la Guardia Civil tiene órdenes de no intervenir”, ZULOAGA, Paloma y otros, “MONTEJURRA 76 ¿Hay más culpables?, Opinión, 16, 22 de enero de 1.977.)

Esto ocasionó que publicaciones como Brújula y Fuerza Nueva hablaran de traición, e Iglesia Mundo de incumplimiento de promesas. El grupo que acompañaba a Don Sixto no podía ser más heterogéneo y diverso, agentes del Servicio de Documentación de Presidencia de Gobierno, sus “colaboradores” italianos, argentinos de la Triple A, PIDES portugueses, fascistas groatas, miembros de los escuadrones de la muerte brasileños, y tosa la variedad del fascismo español, directivos de Unión Nacional Española, como los hermanos Oriol y Ramón Merino, y, entre unos pocos centenares, apenas dos o tres docenas de escindidos del Partido Carlista, la mayor parte durante los años 1.972 a 1.974, ( Que precisamente fueron reconocidos por los miembros del Partido Carlista) ni siquiera estaban representadas a titulo personal todas las escisiones del carlismo.

Por una parte, forma parte de una estrategia a largo plazo, ya existe, para eliminar al Partido Carlista (al menos desde 1.964, para facilitar la sucesión de Franco en la figura de Don Juan Carlos de Borbón) estrategia que durante la transición, se manifiesta no sólo en Montejurra 76, sino también en el Montejurra 77, en la expulsión de Doña María Teresa de Borbón Parma y la negativa en Barajas a Don Carlos Hugo de entrar en España, durante la primavera de 1.976, apaleamientos de miembros del partido (entre otros a Mikel Totorica, que moriría después) por parte de la policía uniformada “incontrolados”, prohibiciones de actos, se revientan actos que han sido autorizados mediante provocación de “incontrolados” que justifiquen la intervención violenta de la policía, detenciones de carlistas, anónimos amenazantes a responsables del Partido y a los abogados que representan a la acusación en el sumario de Montejurra, ilegalización del Partido hasta ya celebradas las primeras elecciones generales, y una campaña de silencio en los medios de comunicación en todo lo referente al mismo. (Esta prohibición de informar sobre el Partido Carlista la reconoce explícitamente el periodista Lalo Azcona en “REPORTER, 29” de 7 de diciembre de 1.977.)

Por otra parte, forma parte de la maniobra destinada a eliminar a las vanguardias de izquierda que operan en el movimiento de masas, de cara a dejar el campo libre para la implantación de la plataforma socialdemócrata que se está construyendo con la colaboración del Servicio de Documentación de Presidencia del Gobierno y la ayuda financiera del extranjero, en este proceso democratizador por plazos. Casos como el resultados de las huelgas de Roca, Motor Ibérica, y las operaciones de la falsa reconstrucción de la F.A.I. y el asunto Scala son bien ilustrativos. Por otra parte las acciones violentas de los misteriosos e instrumentalizados Grapos, a la vez que eliminaban a significados demócratas, proporcionaban la coartada para detener a cientos de militantes de izquierda que no tenían ninguna relación con los hechos. Así se estabiliza un país que, si no es el eslabón más débil de la cadena imperialista, al menos, es el más valioso entre los eslabones débiles: la décima potencia industrial del mundo.

No hay razones para descartar la implicación de la C.I.A., la acción de esta se manifiesta tanto en la participación de la Triple A argentina (López Rega) y del neofascismo italiano vinculado a la Gladio y la P-2, como con su relación con la empresa ASEPROSA ya que al menos, un miembro del comando agresor perteneció a la plantilla de esta empresa. Posteriormente esta persona fue guardaespaldas de Fraga. (Para el diputado de Izquierda Unida, Antonio Romero, la agresión de Montejurra es la “evidencia empírica” de que la Red Gladio y, por tanto la C.I.A., operaba en España, “La Alternativa” Boletín informativo de las áreas, Izquierda Unida, 5 de diciembre de 1.990.

ALGUNAS CUESTIONES PENDIENTES POR ACLARAR:

Gelli, el jefe de la P-2, viajó a España dos veces para entrevistarse con Lópes Rega sobre la preparación de la “Operación Montejurra”. ¿Se entrevistó con más personas? ¿Cuáles?
El 30 de abril, apenas una semana antes de Montejurra, Fraga se entrevistó con Felipe González, encuentro del que no fue informado en su totalidad Arias Navarro, y “expuso a los miembros del Partido Socialista cuáles eran sus intenciones políticas y su programa” (BERNALDEZ, J.Mª., El patrón de la derecha. Biografía de Fraga, Barcelona 1.985, pág. 187.) ¿Le expuso sus intenciones sobre la “Operación Reconquista”?
Y yo añado: viendo la trayectoria del G.A.L. y la vinculación del PSOE con los movimientos afines a la derecha, como la colaboración intensa con la Dictadura de Primo de Rivera, ¿qué pasó?

ANEXO

1. Relación de extranjeros identificados en Montejurra 1.976
ALMIRON SENA Rodolfo Eduardo (a) “El Pibe”; BENVENUTO DI FU GIUSEPPE, Pietro; BERRA, Emilio, (a) “El Chacal”; CALZONA, Giuseppe (Mario LETI): CAUCHI, August; CHERID Jean Pierre; CHIAIE, Stafano Delle; CONCUTELLI, Pier Luigi; COURAU. Henri; FRANCIA, Salvatore; GATELLI, Loris; LABIA, José Vicente; LAURO, Adolfo; MASSAGRANDE, Elio, MOLINAS, Alberto; MORALES, Juan Ramón; PELLEGRINI, Mario; POZZAN, Marco; TEDESCHI, Mauro; ZAFFONI, Francesco.

2. Relación de extranjeros que posiblemente estuvieron en Montejurra, pero que no han sido identificados:
BOCCARDO ROMAN, José María; BUGETTI, Eduardo; CAMPO, Flavio; CICUTTINI, Carlo; ESPOSITI, Giancarlo; FARQYUASONHN, Edwar, (a) “El Inglés”; FREDA, Franco; GIANNETINNI, Guido; GRACIANI, Clemente; GROCCO, Sandra; MASSIMO, Fabio; MELLI, Mauro; MONTES, Hétor; PALLADINE, Sandra; PETRONE, Luciano; PINCA, Giorgio; M POMAR, Eliodoro; RICI, Mario; ROGNONI, Giancarlo; ROVIRA, Miguel Angel; SICCONE. Gido; STEFANO, Bruto Luciano; TISEY, Aldo; VALLANZAS, Renato; VENTURA, Giovanni.

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LOS CRIMENES DE MONTEJURRA   1976

o

El último intento para acabar con el Partido Carlista

Versión corregida del texto facilitado por el General Sáenz de Santamaría :

ANTECEDENTES:

El Partido Carlista había experimentado una significativa evolución hacia la Democracia en los últimos años del franquismo. Cada año, la concentración carlista de Montejurra fue adquiriendo un carácter más reivindicativo hasta llegar a convertirse en punto de encuentro de las fuerzas progresistas estatales.

El acto se autorizaba como celebración religiosa legalizada. Posteriormente a la muerte de Franco, la presión de elementos ultraderechistas apoyados por medios como El Alcázar, y dirigentes del Partido Carlista (FALSO) de la facción de don Sixto de Borbón (SIXTO NUNCA TUVO MÁS PARTIDARIOS QUE AQUELLOS POCOS FASCISTAS O JUANISTAS QUE QUISIERON SERVIRSE DE EL PARA ATACAR AL PARTIDO CARLISTA Y DESDE LUEGO NINGUNO MILITANTE Y MENOS DIRIGENTE DEL PARTIDO CARLISTA, SEGURAMENTE EL GRAL. SANTAMARIA QUIERE REFERIRSE A LOS QUE SE HACIAN LLAMAR COMUNION TRADICIONALISTA O FET Y DE LAS J.O.N.S.), conocido por sus posiciones de carácter fascista y opuesto al pretendiente Carlos Hugo consiguieron la colaboración de servicios de la Seguridad del Estado.

Entre los hombres clave de esa decisión estaban José Arturo Márquez de Prado, Antonio María de Oriol y Urquijo, a la sazón presidente del Consejo de Estado, y el general Campano, entonces director general de la Guardia Civil (NINGUNO DE ELLOS MILITANTE DEL PARTIDO CARLISTA).

Bajo la intención genérica de «reconquistar Montejurra» y arrebatarla a los que calificaban como rojos-marxistas, consiguieron que el Gobierno Arias-Fraga tomase en consideración la propuesta de organizar la operación tendente a dicha «reconquista». La operación recibió el nombre clave de «operación Reconquista». Para ello se establecieron contactos entre organismos como el SECED (Servicio Central de Documentación de la Presidencia del Gobierno y antecedente del actual CESID), la Guardia Civil y los dirigentes del Partido Carlista (falso) ya citados. El CESED, que fue fundado por Carrero Blanco, estaba dirigido en aquel momento por el general Juan Valverde. Las reuniones fueron coordinadas por el propio Ministerio de la Gobernación, cuyo titular era Manuel Fraga.

ORGANIZACIÓN


Se adoptaron medidas tendentes a dar la impresión de que se trataba de una reconquista civil de los verdaderos Requetés, fieles a la tradición, que con su «fortaleza moral y política» como diría después el diario ultra El Alcázar -habían rechazado a los traidores a la verdadera ideología carlista-.


Para lograrlo, el Gobierno encargó al SECED la propaganda del acto, concentrando a simpatizantes en la zona de Montejurra –monasterio de Irache – a base de ofrecimientos económicos y de facilitar medios dc transporte. Asimismo se repartieron por el servicio citado – el SECED –gran cantidad de bastones y cachabos con el objeto, decían, de facilitarles la subida al cerro. Estaba claro que eran para ser empleados en la agresión prevista.

La financiación de la operación corría a cargo del señor Oriol y Urquijo, quien depositó en diversas entidades bancarias de Santander, Vitoria, Logroño, Pamplona y Burgos, cantidades destinadas a sufragar los desplazamientos de los simpatizantes. Por otra parte, organizaciones de ultraderecha como los Guerrilleros de Cristo Rey – J. Sánchez Covisa –,Fuerza Nueva y otras, contactaron con miembros de la Internacional Fascista italiana, con la Triple A argentina y con otras organizaciones similares.

Esto posibilitó que acudiesen a Montejurra conocidos miembros del fascismo internacional como Stéfano della Chiave, Augusto Canchi y el argentino Rodolfo Almirón, que más tarde sería escolta de Manuel Fraga. En Montejurra apareció por primera vez el mercenario Jean Pierre Cherid.

 


La Guardia Civil se hallaba en esas fechas bajo la dirección del teniente general Ángel Campano y tenía como subdirector al general de división Salvador Bujanda. Ambos eran miembros del Partido Carlista (falso) y mantenían una estrecha relación de amistad con Arturo Márquez de Prado (Pepe Arturo), principal dirigente de dicho partido (falso). Eso hizo que el señor Márquez de Prado estuviese los días precedentes, al acto de Montejurra en la Dirección General con una frecuencia exagerada y participando incluso en reuniones del Director general con su Estado Mayor y mandos implicados en la organización de los actos.

El señor Márquez de Prado solicitó para sus militantes, que iban a concentrarse en la cima del monte con anterioridad, que la Guardia Civil les dotase de radioteléfonos y les facilitase armamento pesado: ametralladoras.




ametralladora media MG 42/56,utilizada en Montejurra con trípode. Su cadencia de disparo es de1.200 D/M.Es arma reglamentaria del Ejercito Español

El jefe del Estado Mayor de la Dirección, a la sazón el entonces general de brigada José Antonio Sáenz de Santamaría, se opuso rotundamente a esas peticiones y logró que el director general Campano no accediera a las mismas,(???N.R.) limitándose la ayuda al envío de un destacamento uniformado de la Comandancia Móvil de Madrid que se instaló, con anterioridad al domingo 9 de mayo, en la cumbre de Montejurra y en la falda del monte, en las proximidades del monasterio de Irache. fueron las que, en definitiva, consiguieron restablecer la situación tras los enfrentamientos que tuvieron lugar el citado domingo 9 de mayo y a los que haremos referencia en los siguientes apartados.


DESARROLLO DE LOS ACONTECIMIENTOS:


Durante la noche del 8 al 9 de mayo los elementos reclutados por la ultraderecha se desplazaron a la cima del monte, donde se apostaron, Cuando los carlistas partidarios de Carlos Hugo estaban ya en la mañana del día 9, a punto de alcanzar la cima, se encontraron con el grupo de ultraderechistas partidarios de Sixto, el hermano de Carlos Hugo. Estos componentes del bando de Sixto abrieron fuego sobre los que llegaban, produciéndose un tiroteo con armas cortas, pistolas.

 


En el tiroteo resultaron dos muertos y varios heridos. Uno de los muertos fue Ricardo García Pellejero, que fue alcanzado por un disparo efectuado por el que fue llamado «el hombre de la gabardina», vestido con una larga gabardina, boina colorada y una pistola en la mano. Fue posteriormente identificado como Martín Garcia Verde,(Jose Luis Marin Garcia-Verde) comandante retirado del Ejército.




Hubo,además, en el tiroteo tres heridos graves y varios leves. Uno de los heridos graves, Adriano Giménez Santos (Aniano Giménez Santos), falleció cuatro días después.


(Ferran Lucas herido en la cabeza por los matones que provocaron la tragedia)

REPERCUSIONES DE LOS HECHOS:

Hubo tres detenidos y procesados:

– Martín Garcia Verde (José Luís Marín García-Verde) fue detenido en Huelva por la Guardia Civil. Era comandante retirado.

– Arturo Márquez de Prado fue detenido e ingresado en la cárcel de Pamplona.

– Francisco Carreras Mouriño fue detenido asimismo e ingresado en la cárcel de Pamplona.

El primero fue acusado de la muerte de Ricardo García Pellejero. Los otros dos fueron acusados como dirigentes de la acción violenta del día 9. El dirigente Sixto de Borbón Parma fue expulsado por el Gobierno, sin permitirse que el juez le tomara declaración. A los siete meses de su procesamiento, los tres procesados se acogieron a la amnistía por considerarse los hechos «un delito político». La Justicia, con carácter general, mostró muy poco interés en el esclarecimiento de los hechos.


CONCLUSIONES:

a) Actitud de Fraga

El día en que sucedieron los hechos, Fraga no estaba en España, pues estaba de viaje oficial en el extranjero. Como se encargó repetidamente de expresar ante los periodistas, estaba encargado de los asuntos de su departamento el entonces ministro secretario general del Movimiento, don Adolfo Suárez.

El señor Fraga, no obstante, y de manera más bien tibia, asumió la responsabilidad, pero minimizando los hechos que calificó como «una triste pelea entre hermanos». Ahora bien, en la preparación de la denominada operación Reconquista y en su disposición a apoyar a la ultraderecha en las movilizaciones previas, se mostró muy interesado.

b) Inicio de acciones antiterroristas

La conjunción de los distintos elementos que formaron la trama de esta operación es el primer paso de lo que durante la Transición constituyó el núcleo de las operaciones de la llamada «guerra sucia» contraterrorista. Así, vemos que formaron parte de la operación:


–Militares descontentos de la reforma democrática del Régimen.


–Partidos ultraderechistas residuales: Fuerza Nueva, Partido Carlista oficial.
(FALSO, CON ESA DENOMINACIÓN SE REFIERE A LOS INTEGRADOS EN FET Y DE LAS JONS, EXPULSADOS TODOS ELLOS DEL CARLISMO POR DECRETO LEY DE DON JAVIER EN 1938).


-Activistas violentos de estos partidos: AAA, Batallón Vasco Español, Guerrilleros de Cristo Rey.


–Mercenarios reclutados de los partidos ultras extranjeros: PIDE portugués, Triple A argentina, etc.


–Miembros aislados de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que, por su ideología, no encajaron la reforma del Régimen.


Todo este entramado operó de alguna forma apoyado, directa o indirectamente, por los aparatos del Estado en todas las acciones de lucha antiterrorista durante los años setenta y ochenta, en lo que fue el precedente de las acciones que constituyeron lo que vino a llamarse Grupos Antiterroristas de Liberación y sin que hubiese solución de continuidad entre los mismos. Hasta aquí el texto facilitado por el general Sáenz de Santamaría.

El general participó, como jefe de Estado Mayor de la Guardia Civil, en las reuniones preparatorias de la operación. Es un testigo presencial, un protagonista directo. Su testimonio cierra el círculo lógico que se desprendía del análisis de los hechos conocidos.





El Partido Carlista pide que se interrogue a Almirón para esclarecer Montejurra’76

 

Diario de Noticias (Navarra) 31-12-2006

El dirigente de la Triple A, y guardaespaldas personal de Fraga, participó en el asesinato de dos personas en Navarra

El Partido Carlista de Euskalherria-E.K.A. ha enviado una carta a la Audiencia Nacional para que antes de extraditarlo se aclaren estos hechos.

 

El Partido Carlista de Euskalherria-EKA en Navarra ha solicitado al presidente de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, mediante un escrito enviado ayer, que antes de proceder a la extradición de Rodolfo Almirón, terrorista de la ultraderechista Triple A argentina, que se le interrogue sobre los sucesos de Montejurra 1976, que acabaron con el asesinato de Aniano Jiménez y Ricardo García, en los que participó el detenido de forma activa.

 

En su escrito recuerdan que el sumario que investigaba aquellos sucesos “se cerró por aplicación de la Ley de Amnistía de 1977, sin que gran parte de los que participaron en lo que llamaron Operación Reconquista llegaran siquiera a ser identificados. Entre ellos se encuentra Almirón, que el Partido Carlista denunció públicamente cuando apareció actuando como guardaespaldas de destacados políticos”.

 

Los carlistas, con respecto a la Amnistía de 1977, recuerdan que “también hubo disposiciones de borrón y cuenta nueva en Argentina” por lo que piden que Rodolfo Almirón “sea interrogado por la autoridad judicial competente sobre su intervención en la preparación y desarrollo de los conocidos como sucesos de Montejurra 1976, que va a ser posible en Argentina y nos resulta imposible en España en situaciones similares”.

 

Su historia
Rodolfo Eduardo Almirón, antiguo jefe de seguridad de Alianza Popular y guardaespaldas personal de Manuel Fraga durante los últimos años de la década de los 70 y primeros de la década de los 80, fue dirigente de la Triple A argentina. Esta organización armada ultraderechista asesinó entre 600 y 1.000 personas en un año tras la muerte de Perón en 1974. En 1975 llegó a España, un año antes del golpe de Videla en Argentina.

 

El 9 de mayo de 1976, Rodolfo Almirón participó en los asesinatos de Montejurra, monte en el que los carlistas celebran su fiesta anual, en los que perdieron la vida Aniano Jiménez y Ricardo García. Pese a ser reconocido nunca fue encausado, al igual que Stéfano della Chiae o Jean Pîerre Cherid. Ese día estuvieron presentes miembros de los Guerrilleros de Cristo Rey, Fuerza Nueva, la Internacional Fascista Italiana o la Triple A argentina, muchos de los cuales integraron después las filas del GAL. A los pocos imputados, la Amnistía de 1977 les liberó.

 

Durante varios años se ocupó de la seguridad de Fraga, hasta que la revista Cambio 16 aireó el tenebroso pasado de quien cubría las espaldas del actual presidente vitalicio del Partido Popular. Según señalaba El Mundo cuando hace días descubrió a este ultraderechista en Valencia, “Alianza Popular le pidió a través de Alberto Ruiz Gallardón que se mantuviera en un discreto segundo plano, que velarían por su futuro y su economía. Y Almirón cumplió. Fue tan discreto que se olvidaron de él. Tuvo que vivir primero del sueldo de azafata de su esposa, luego como camarero en Cuenca y, finalmente, como cajero en una cafetería de la Plaza Mayor de Madrid hasta su jubilación”. Jorge Vestringe afirmó hace unos días que convenció a Fraga para que prescindiera de sus servicios cuando se conocieron sus crímenes.

 

 

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44072


4 Responses to Montejurra 1976

  1. […] sucesos de Vitoria, Montejurra, el asesinato en plenas fiestas de Santurtzi de Normi Mentxaka… Eso, apenas en las primeras […]

  2. JOSEP PLAYAN dice:

    soy descendiente de viejos carlistas que combatieron en la tercera , ya sabian lo que pretendian ciertos pajaros pagados por fascistas , que intentaron cargarse a los requetes .
    VISCA LES ESPANYAS
    VISCA CATALUNYA
    DEU PATRIA REI FURS

  3. […] Multitud carlista durante la concentración de 1976 (foto del la web del Partido Carlista). […]

  4. […] Notas: * Publicado en “Baltasar Garzón en Argentina” 1.- Notas de prensa 2.- Cuando Videla espiaba en Madrid 3.- Pérez-Llorca defiende ante la OTAN la integridad territorial argentina 4.- Adiós, mi buen amigo… 5.- Caso Almirón: piden a Garzón que cite a Fraga Iribarne y al alcalde de Madrid 6.- Garzón pide ayuda en el caso Molfino 7.- Las altas conexiones de la junta militar argentina en España 8.- Solari Yrigoyen salió al cruce del ex juez Baltasar Garzón 9.- Montejurra 1976 […]

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