XII Congreso del Partido Carlista. Comisión ideológica.

1.-PARTIDO CARLISTA, UNA IDEOLOGÍA DE LIBERTAD, SOCIALISMO, FEDERALISMO Y AUTOGESTIÓN
La ideología del Partido Carlista se desarrolla sobre cuatro principios: Libertad, Socialismo, Federalismo, Autogestión.
Libertad:
El Partido Carlista defiende la libertad personal y colectiva. El carlismo tiene experiencia histórica de lucha por las libertades y, en este momento, asume un compromiso radical con la libertad de expresión, manifestación y opinión de toda opción política. El Partido Carlista está alerta para detectar y denunciar cualquier limitación a la Libertad.
Socialismo:
El Partido Carlista defiende la preponderancia democrática de los intereses de la mayoría social sobre los intereses de los grupos selectivos que acumulan poder económico. Trabaja, junto a muchos más, para alcanzar fórmulas de organización económica socialista alternativa al capitalismo. Además, proclama que los presupuestos públicos deben ser transparentes y que los gobiernos no sólo deben rendir cuentas escrupulosamente sino que tienen que hacer un trabajo pedagógico para facilitar su conocimiento a los ciudadanos.
Federalismo:
El Partido Carlista defiende las relaciones federativas entre los distintos territorios que actualmente forman el Estado español. El Federalismo es la exigencia mínima de respeto hacia los diferentes Pueblos y Naciones de las Españas.
El Partido Carlista trabaja hoy sobre la fórmula de pacto confederal que permita una vinculación libre entre las distintas naciones de las Españas.
Autogestión:
El Partido Carlista propugna la autogestión que significa la participación y responsabilidad de todos y cada uno de los individuos dentro de su ámbito de actividad: el trabajador en la empresa, el ciudadano en el Estado, el vecino en el Municipio, el militante en el Partido, el afiliado a un sindicato en el Sindicato, etc.
El Ayuntamiento, como instancia política, es, junto con las Diputaciones Forales, el ámbito privilegiado para la política carlista.
Por ello, el Partido Carlista recogerá la prioridad municipal, tanto en los propios ayuntamientos como en el resto de los niveles políticos: mundial, europeo, regional (p.e., mediterráneo), confederal, estatal, nacional, autonómico, foral, provincial, comarcal, metropolitano. Es indispensable alcanzar una democracia participativa real, autogestionaria, para lo que es indispensable una nueva Ley Electoral que de paso a los ciudadanos en la gestión y desarrollo del entramado político y administrativo municipal.
La opción de privilegiar el ámbito municipal se asienta sobre los principios de autogestión, subsidiariedad (principio por el cual los asuntos deben ser resueltos en las instancias más cercanas a los interesados) y una lógica de escala. En atención a la autogestión, el Ayuntamiento, por su proximidad, aparece como la organización institucional más ventajosa para la participación democrática directa y para la transparencia en la acción de gobierno. En atención al principio de subsidiariedad, el Ayuntamiento es la instancia más concreta a la que pueden acudir los ciudadanos. En atención a la lógica de escala y como ya ocurría en las polis griegas, el municipio tiene un tamaño propicio para la práctica de las consultas y las asambleas deliberantes.
Es por ello que los carlistas valoramos las posibilidades del ámbito municipal como escuela de libertades, de democracia directa, y de conciencia política, y pretendemos que la experiencia política municipal de gobernantes y gobernados pueda proyectarse sobre todas las instancias del poder político. Estamos convencidos de que si no se consigue una democracia participativa en el ámbito municipal, se hará muy difícil alcanzar una verdadera cultura democrática.
El Partido Carlista a través de la historia de las Españas:
El Partido Carlista ha vivido y resistido 175 años, lo que le convierte en el partido político más antiguo de las Españas. La trayectoria en este tiempo no ha sido fácil, pues, entre otras cosas, nunca ha alcanzado el poder
en el Estado. El Partido Carlista contemporáneo es el resultado de toda esa trayectoria que si de algo está plagada es de sacrificio y constancia de miles de voluntarios y militantes. Esta experiencia y esta conciencia es la que nos lleva a declarar el lema Libertad-Socialismo-Federalismo-Autogestión, programa ideológico con el que defendemos unos valores de humanidad, fraternidad, solidaridad, diálogo y paz.
Por todo ello, el Partido Carlista se sitúa, desde su total libertad y soberanía, dentro del espacio de izquierdas y se autocalifica de izquierda socialista y confederalista. Como partido de nueva izquierda que es, el Partido Carlista rechaza expresamente el autoritarismo, el totalitarismo y el dogmatismo.
2.-ORGANIZACIÓN DEL PARTIDO CARLISTA
El Partido Carlista no tiene burocracia ni muchas formalidades y se sostiene con las cuotas de sus militantes y con las donaciones de sus simpatizantes y amigos.
La actual organización es sencilla: El máximo órgano decisorio es el Congreso Federal del Partido Carlista, quién decide las principales líneas de actuación y elige el cargo de Secretario General Federal. El Secretario General Federal se integra en un órgano colegiado de su confianza, el Consejo de Dirección Federal, quién dirige la marcha del Partido Carlista Federal durante un período ordinario de 4 años.
En estos momentos el Partido Carlista de Euskal Herria (EKA-Partido Carlista) y el Partido Carlista del País Valenciano (PCPV) tienen sus propios estatutos nacionales sobre la base común de la ideología del Partido Carlista Federal. En estos dos casos, el Consejo de Dirección Federal actúa como órgano de coordinación, respetando la autoridad de las Secretarías Generales de EKA y PCPV.
3.-SEÑAS DE IDENTIDAD
• Trabajo político de abajo arriba: presencia allí donde está la expresión más democrática. Participación-autogestión (democracia participativa a todos los niveles).
• Transparencia en la gestión interna y externa y no rehuir responsabilidades.
• Identidad y defensa de la Tierra (ecologismo) y de la cultura del propio país.
• Municipalismo radical: el Municipio es el espacio preferencial del Partido Carlista en sí mismo y porque constituye la mejor escuela política para un ideal de democracia participativa.
• Internacionalismo: no a la globalización neoliberal, sí a la globalización de los derechos fundamentales individuales y colectivos.
• Cultura de diálogo para la resolución de conflictos.
4.-EJEMPLOS ACTUALES DEL TRABAJO POLÍTICO CARLISTA.
• Derogación de la Constitución Española de 1978.
• Crítica radical a los proyectos existentes de tratado constitucional de la Unión Europea.
• Creación de opinión sobre una solución confederal, es decir, un pacto federativo que respete las soberanías de los Pueblos de las Españas.
• Creación de opinión sobre ecología y cambio climático. Participación
en plataformas
• Creación de opinión sobre municipalismo y democracia participativa.
• Seguimiento de las luchas por el empleo y contra el paro, contra la carestía de la vida, por una vivienda digna. Creemos que los poderes públicos deben llevar a cabo políticas activas para garantizar el derecho de acceso a una vivienda digna, que no es lo mismo que el derecho a la propiedad de la misma.
5.-RESPUESTA A CUESTIONES CONTROVERTIDAS.
¿Cuál es la posición oficial del Partido Carlista respecto a la monarquía, la dinastía, y la república?.
El Partido Carlista es accidentalista en lo que respecta al binomio monarquía/ república. En todo caso, el Partido Carlista pone por encima de cualquier otra consideración el principio de elección democrática directa (referéndum). El Partido Carlista considera que, siendo importante decidirse sobre una forma institucional u otra, todavía es más importante asegurarse de que la democracia penetra en todo el edificio institucional y que la jefatura del estado obedece a este principio democrático y, a su vez, proyecta en sus relaciones con el Estado y la Sociedad ese mismo principio democrático.
¿Cuál es la posición oficial del Partido Carlista respecto a la constitución vigente?
El Partido Carlista exige la derogación de la Constitución de 1978 y un verdadero proceso democrático y constituyente. El Partido Carlista propone el planteamiento confederal como parte sustancial de ese nuevo proceso democrático.
¿Cuál es la relación del Partido Carlista con otras organizaciones que se autodenominan carlistas?
Ninguna. La posición ideológica del Partido Carlista es bien clara y de acuerdo con ello busca posibles relaciones con partidos de izquierdas, socialistas, ecologistas, confederalistas, pro-refundación del Estado, sintiéndose en todo momento libre de dogmatismos y prejuicios.
Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmailFacebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

3 Responses to XII Congreso del Partido Carlista. Comisión ideológica.

  1. Yeray dice:

    Pero los carlistas desde siempre habéis sido defensores de la monarquía. No se entiende que habléis de república o democracia si desde siempre habéis defendido los viejos órdenes de religión fuerte y estado autoritario dirigido por un monarca.
    Me extraña que habiendo entre vuestros militantes un pretendiente al trono español habléis de democracias.
    Por lo que leo me lleváis a deducir que defendéis una democracia libre, pero manteniendo ciertas raíces culturales del pasado (concepto de familia, religión, concepto de nación).
    Sois pacifistas aunque vuestro pasado os contradice totalmente.
    Sois federalistas y republicanos cuando siempre habéis sido monárquicos y autoritarios.
    A ver, es paradójico que defendáis la libertad dentro de un colectivo responsable (libertad constructiva) y a la vez defendáis los viejos órdenes.
    Los valores que defendéis: Autogestión, autodeterminación, confederación, socialismo, libertad.
    Parece que, viendo que lo que defendíais era injusto hayáis decidido aprender de vuestros errores y adoptar postulados anarquistas, pero adaptándolos a un cierto conservadurismo (supongo que defendéis una religión y unas instituciones).
    ¿Pues no es la anarquía (la que defienden los anarquistas) una sociedad sin estados, donde la sociedad misma, compuesta de individuos soberanos, se estructura en función de sus necesidades individuales y colectivas mediante el pacto y sin coacción?
    Me parece muy bien que hayáis aprendido de vuestros errores y os hayáis abierto al mundo, buscando la libertad y la felicidad social constructiva.
    Vuestra ambigüedad os tendría que llevar a los postulados anarquistas pero sin embargo tenéis pretendientes a ser rey en vuestras filas.
    Vuestra misión fundamental, como carlistas que sois, consiste en mantener las tradiciones, la cultura, la religión, la historia de la nación a la que pertenecéis, pero abandonando vuestra idea de estado y creyendo en una sociedad igualitaria, pacifista, descentralizada.
    ¡Los estados sólo nos han traído guerras! ¡Si defendéis la autogestión, tenéis que liberaros de la contradición que supone defender los viejos órdenes, y tenéis que hablar de un concepto de mundo! ¡Un mundo, plural! ¡Un mundo libre! ¡Un mundo sin guerras, sin violencia! ¡Un mundo unido, sólo por el hecho de ser seres humanos soberanos de la Tierra en la que vivimos! ¡La tierra es nuestra verdadera patria, y nuestro deber es la de preservarla, la de crear una anarquía posible, una anarquía justa, donde el carlismo siga existiendo dentro de un mundo internacional y ético!
    ¡Defender vuestros principios de justicia, pero a través del arte, a través de la cultura, a través de la educación! ¡La Revolución no debe ser una revolución sangrienta, sino una revolución moral y ética!
    ¡Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones y nuestro deber (el de todos, como seres humanos que somos) es el de reivindicar nuestra identidad dentro de nuestro planeta, en un mundo libre, en un mundo plural pero unido, unido por nuestra identidad como seres humanos iguales!
    El cambio es posible, pero debe ser pacífico y todos debemos colaborar en él.
    Al pretendiente al trono español le digo, de tú a tú, que mire a su alrededor, vive, en primera estancia, en un planeta y no en un país. Los países deben desaparecer, pero no las sociedades, dedíquese a la buena obra, conserve sus bienes, obre de manera justa, defienda sus ideas, pero abandone el deseo de entronizarse como rey, pues la monarquía jamás ha sido justa y debemos evolucionar hacia formas de orden social más éticas y avanzadas, como el anarquismo.
    Conservad vuestra historia (la riqueza cultural y la memoria histórica jamás de deben perder, pues sin ellas no tendría sentido la humanidad) pero pensad en un mundo global, ya que formáis parte de él. La historia nos debe servir para aprender de nosotros mismos y reparar nuestros más notorios errores, para mirar con orgullo hacia un futuro, hacia una nueva era, ya que nuestro deber es perdurar como especie y colonizar el universo que nos rodea.

  2. Alfonso Ruiz dice:

    Vamos a ver. ¿en que quedamos, o el carlismo es igual a tradicionalismo, ultraconservadurismo, integrismo, absolutismo, o el carlismo es igual a nacionalismo vasco de derechas y de izquierdas (PNV, Batasuna)? Sólo apunto a una de las vertientes contradictorias recurrentes en los periodistas de El País, ABC, El Mundo, etc.Del carlismo se dice a la vez una cosa y su contrario, pero esto no es algo nuevo en la perplejidad de los observadores del partido carlista a lo largo de su ya centenaria historia. La imagen de un carlismo monolítico y estático en el tiempo, igual que la imagen de sátira y burla de las gacetillas liberales del XIX era útil al bando vencedor pero no se correspondía con la realidad. Lo cierto es que el partido carlista nunca ha tocado poder a nivel estatal.

    En el pasado y ahora mismo, creo que la gente “más moderna” del carlismo, más acomodada, más conservadora termina yéndose del partido e integrándose mal que bien en el sistema demoliberal y constitucionalizado. Y la gente que ha querido manterse en la lucha carlista, primero ha evolucionado y después ha aprendido de los errores. Como ocurrió con los católicos en los 60, o con las corrientes de Nueva Izquierda. La evolución carlista en tiempos de Carlos Hugo fue una evolución que también se apoyaba en una recuperación de los elementos más democráticos y populares que se encontraban en el primer carlismo.
    En todos los campos políticos, el partido carlista propugna empezar por lo inmediato y concreto, de abajo arriba. No oponemos necesariamente, doctrinariamente, al Pueblo con el Estado, a la Persona con la Sociedad, a la Autodeterminación con la Confederación. ¿Por qué oponer la defensa de una identidad nacional y patriótica con una aspiración internacionalista? Según quiénes sean los protagonistas, no si los protagonistas somos los carlistas.
    Me uno a tu universalismo. Creo que te podría interesar conocer a los carlistas, a las personas, quizás te sorprenderías de cómo somos.

  3. soy tataranieto del fundador del partido carlista Candido Nocedal y m egustaria tener informacion del actual partido carlista un saludo Candido cuadrado fontsere

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *