Apuntes biográficos de don Carlos Hugo de Borbón Parma

Don Carlos Hugo de Borbón Parma nació en Paris el 8 de Abril de 1930, siendo el segundo hijo, de un total de seis, fruto del matrimonio contraído el 12 de Noviembre de 1927 entre don Javier de Borbón Parma y Braganza, descendiente directo de Felipe V, Infante de España y Duque de Parma, titular legítimo de los derechos al trono de Las Españas, y de doña Magdalena de Borbón Busset. La infancia de don Carlos Hugo en Francia coincide con los últimos y turbulentos años de la III República Francesa y con la ocupación alemana, durante la II Guerra Mundial, contra la cuál lucharía su padre desde la Resistencia antifascista hasta su apresamiento por los nazis y posterior internamiento en el campo de concentración de Dachau.

Al finalizar la II Guerra Mundial, don Carlos Hugo cursó en Canadá estudios de Derecho, que completó tras su regreso al continente europeo, donde se doctoró por la universidad de la Sorbona (Francia) y en Ciencias Económicas por Oxford (Reino Unido), siendo el primer príncipe español en adquirir una formación completamente universitaria en la que predominarían los conocimientos filosóficos y humanistas sobre los puramente militares lo que posteriormente le sirve para iniciarse en el mundo laboral trabajando en el Deutsche Bank donde se le permite conocer de primera mano la política económica que llevaría al llamado “Milagro Alemán”.

En 1956, un grupo de jóvenes carlistas militantes de la AET se entrevistan con don Javier a fin de que éste envíe al joven príncipe a las Españas para que conozca en persona la realidad de una sociedad, la suya, que todavía vive sumida en una larga posguerra agravada por una férrea represión política. Don Carlos entra clandestinamente en las Españas a finales de ese año instalándose en Bilbao en el domicilio de un obrero metalúrgico con cuya familia convive hasta el mes de mayo de 1957 bajo un duro régimen de estudios autoimpuesto a sí mismo y planificado por los jóvenes carlistas que se han propuesto presentar al Príncipe de Asturias, Gerona y Viana en el acto político carlista de Montejurra de ese año, siendo las vivencias de eso meses ampliamente recogidas en el libro de Ignacio Ipiña, recientemente publicado, “Sol en las Bardas”.

Tras su primera aparición pública en el acto de Montejurra de 1957, don Carlos Hugo comienza los contactos con los sectores más jóvenes y renovadores del carlismo integrados por la Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas (AET) y el Movimiento Obrero Tradicionalista (MOT) junto con los cuales inicia la puesta al día del ideario Carlista. Se dedica también a  viajar de incógnito para conocer la realidad socio-política española, lo que le lleva en el verano de 1962 para poder conocer  de primera mano la situación laboral de los trabajadores a enrolarse con un grupo de estudiantes del Servicio Universitario de Trabajo en el pozo minero de “El Sotón”, en  Asturias, con el falso nombre del Javier Ipiña hasta que fue descubierta su verdadera identidad. A partir de ese momento don Carlos se empeña en adecuar al carlismo a los nuevos tiempos para dar solución a los nuevos problemas, todo ello en consonancia con las nuevas ideas del Concilio Vaticano II.

El 29 de Abril de 1964, don Carlos contrae matrimonio en Italia con la princesa doña Irene Orange-Nassau de los Países Bajos. De este matrimonio han nacido cuatro hijos: don Carlos Javier, duque de Madrid (1970), doña Margarita, condesa de Colorno y don Jaime, duque de San Jaime y conde de Bardi (Gemelos nacidos ambos en 1972) y doña María Carolina, duquesa de Guernica y marquesa de Sala (1974).

La actividad política de don Carlos Hugo, altamente reivindicativa de los derechos de las nacionalidades que conforman las Españas y de los trabajadores que las integran, le lleva a enfrentarse frontal y radicalmente con el régimen franquista que le expulsa del territorio español en repetidas ocasiones y de forma definitiva en 1968, junto con toda la familia real. No obstante don Carlos Hugo no hace dejación de sus funciones y continúa en la lucha política participando junto con el Partido Carlista en todos los actos unitarios de las fuerzas políticas contrarias a la dictadura franquista a favor de la democracia y de la justicia social.

Finalmente el 8 de abril de 1975, don Carlos deja de ser Príncipe de Asturias, para convertirse en Rey legítimo o de Derecho de las Españas, al producirse la abdicación de su padre, don Javier I.

En 1976 entra clandestinamente en Navarra para acudir al trágico Montejurra de ese año donde la acción violenta de terroristas neofascistas españoles, argentinos e italianos, protegidos y financiados desde el Estado, provoca la muerte de dos militantes carlistas y heridas a otros cinco.

En 1977 el franquismo en el poder no legalizó el Partido Carlista ni permitió su participación en las primeras elecciones ¿democráticas?, aduciendo que pretendía cambiar los fundamentos del Estado, pero una vez que lo hubieron descolgado electoralmente pasaron a legalizarlo y se permitió el regreso a las Españas de su presidente. En 1979 le fue concedida por Real Decreto la ciudadanía española, lo que le permitió presentarse a las Elecciones Generales como cabeza de lista de su partido por la circunscripción de Navarra, donde a pesar de conseguir un 7.9 por ciento de los votos (unos 19.522 votos) no consigue salir elegido.

El mal resultado electoral acompañado de razones personales, le impulsó a dimitir de la presidencia del Partido Carlista y abandonar la primera línea de la política junto a toda su familia. A partir de ese momento don Carlos se instala en Estados Unidos donde trabaja como profesor de economía en la Universidad de Harvard, permaneciendo siempre informado e interesándose por lo que sucedía en las Españas a las que realiza numerosos viajes privados para mantener entrevistas y reunirse con significados carlistas.

En 1999, don Carlos deja la actividad docente en Estados Unidos y se instala en Bruselas, pasando posteriormente a domiciliarse en Catalunya, incrementando entonces su presencia en actos culturales y representativos relacionados tanto con su condición de titular de los derechos de la dinastía a la corona de Las Españas como con la de Duque de Parma.

En Marzo de 2010 acudió a la inauguración del Museo de Historia del Carlismo en Estella (Navarra), mostrando su descontento por el carácter parcial de ese museo, haciendo constar que: “En el Museo echo en falta la visión del aspecto ideológico del Carlismo, en cuanto a movimiento de sucesión y a movimiento político”

Reiteró en muchas oportunidades de que no había renunciado ni por él ni por sus sucesores a ningún derecho de los que legítimamente le correspondían.

Falleció a los 80 años en Barcelona rodeado de su familia el 18 de Agosto de 2010 a causa de un cáncer de próstata.

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4 Responses to Apuntes biográficos de don Carlos Hugo de Borbón Parma

  1. elordi dice:

    Se presentó como un fracaso los 20.000 votos.Pues eso significaría varios parlamentarios forales.Y como le dije a Feliciano,se pueden recuperar.Esperemos tranquilamente a que el pueblo se harte de las miserias de los partidos parlamentarios,y ya se verá.

  2. Txato dice:

    he conocido a Ignacio Ipiña y considero que su libro debe de ser conocido y divulgado.

  3. Txato dice:

    Creo que deben de hacer publicidad del libro de Ignacio Ipiña “Sol en las bardas: la forja oculta de Carlos Hugo”. La divulgacion es lo mas importante.

  4. Pako dice:

    Es preciso leer “Sol en las Bardas” si se quiere conocer una parte importante de este país. Mi enhorabuena al autor.

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