Quiénes somos

Los Países que conforman el Estado Español se encuentran en este momento histórico ante una encrucijada importantísima para su futuro. El grisáceo presente de desarticulación general en todos los ámbitos de la vida (económica, social, política, cultural, etc.) así como las tendencias generales del proceso de globalización neoliberal nos lleva a reflexionar sobre está situación de crisis, sobre como se llegó a ella y sobre como modificar una trayectoria histórica que apunta hacia la definitiva desaparición de nuestros Países como tales.

En medio de este panorama, un conjunto de colectivos de personas de los diferentes Países del Estado Español, reivindicamos y hacemos efectivo el derecho a no ser meros espectadores de nuestra vida colectiva. Afirmamos y defendemos pues las Identidades nacionales de nuestros Pueblos así como su derecho a la Autodeterminación. Somos conscientes de que el marco de la explotación capitalista es el del Estado así como de que es éste un instrumento muy destacado del neoliberalismo en el desmantelamiento de nuestros Países, y por lo tanto consideramos como ámbito estratégico para una acción política eficaz el del territorio del actual Estado Español. Sin embargo esto no supone para nada ninguna aceptación de los esquemas estatalistas, pues entendemos que la estrategia política general debe ser el resultado de la combinación de unas estrategias políticas autónomas en base a la diferente realidad de nuestros Países y del análisis de las situaciones políticas y económicas que se dan tanto a nivel estatal como europeo o mundial.

Siendo conscientes como somos de que el “presente” que vivimos es el producto de una trayectoria histórica en continuo movimiento que tiene su nacimiento en el siglo XIX con la creación del Estado liberal, y de que conocer nuestro autentico “pasado” es fundamental para comprender nuestro “presente” y así poder condicionar nuestro “futuro” como Pueblos, optamos por situarnos sin ningún tipo de complejos en un movimiento que, tras dos siglos de lucha contra el Estado liberal y el proceso histórico que éste promueve, ha construido (partiendo de una neta base popular en el interior de nuestros Países) un depósito socio-político que en la actual lucha contra el Neoliberalismo adquiere de nuevo plena vigencia. Este necesario depósito ha sido y es canalizado principalmente a través de una estructura de formación y acción política: el PARTIDO CARLISTA.

Es ésta una organización que no se corresponde con los clásicos modelos del partido electoralista burgués o del vanguardista leninista, no es un partido al uso que aspire a gestionar o conquistar las estructuras políticas del Estado Español, sino una organización que por encima de las actuales luchas de siglas propugna el difundir y aplicar desde nuestra misma realidad presente un programa de cambio histórico que cuestiona las estructuras más fundamentales del poder social en el Estado Español.

EL PARTIDO CARLISTA: UN PROYECTO SOCIALISTA Y AUTOGESTIONARIO PARA LOS PUEBLOS DEL ESTADO ESPAÑOL

El Partido Carlista es una organización política, democrática y popular que lucha por la sustitución del actual Estado Español, de estructuras liberal-capitalistas, por un nuevo marco socio-político basado en la libre confederación de los Pueblos  de Las Españas y en la construcción de una nueva sociedad de carácter humanista, autogestionario, socialista y ecologista.

El Partido Carlista es la expresión política del Pueblo Carlista, siendo el depositario de un legado de dos siglos de luchas sociales. El Partido Carlista es una organización de ámbito estatal que se estructura de forma federal como una serie de partidos carlistas que se corresponden a las diferentes nacionalidades históricas de Las Españas. Las organizaciones carlistas en los ámbitos de Nacionalidad, Territorio Foral, Comarca o Municipio se desarrollan ideológica y políticamente de forma autónoma, pero siempre en consonancia con los acuerdos aprobados en el Congreso Federal del Partido Carlista.

El Partido Carlista como foco de resistencia ideológica al Neoliberalismo tiene como objetivo prioritario generar una nueva pedagogía política y lograr la formación integral de sus militantes. Nuestra labor como organización participativa y autogestionaria es organizar resistencias, contribuir a la concienciación de las clases populares y promover su participación en la creación de todo tipo de alternativas al orden socio-político vigente. El Partido Carlista se configura como una herramienta de formación, debate, participación y lucha en los diferentes Países del Estado Español.

El Partido Carlista lucha por la re-construcción de Las Españas, es decir por la devolución de la soberanía a los Pueblos y la creación de un marco confederal, cuyo nacimiento y desarrollo es inseparable del ejercicio del derecho de autodeterminación, siendo además el único marco político desde donde se puede asegurar la supervivencia nacional de los diferentes Pueblos así como su libertad social.

El Partido Carlista trabaja por incentivar y recuperar las riquezas de las culturas autóctonas de nuestros Pueblos como formas de vida y de expresión, y no como mero folclorismo. Las lenguas, las fiestas populares, las tradiciones ancestrales, los recursos alimentarios autóctonos, la música y danzas tradicionales, etc. de cada uno de los diferentes Países de Las Españas constituyen un deposito identitario fundamental a defender y revitalizar frente a los procesos de homogenización cultural impulsados por el Estado Español y por las necesidades del mercado neocapitalista.

El proyecto carlista de Las Españas no guarda ninguna analogía con el moderno Estado centralista ni con sus autonomías, concedidas de arriba a abajo, sino que remite a Identidades Populares fundamentadas en tradiciones y elementos étnico-culturales anteriores a la construcción del Estado unitarista en el siglo XIX, y a la sustitución de las antiguas comunidades y nacionalidades por provincias creadas artificialmente sin tener en cuenta las realidades culturales. Por tanto la reconstrucción de Las Españas supone tanto la recuperación de la Soberanía o la revitalización de las culturas tradicionales como la revisión de las fronteras administrativas impuestas (siempre que así lo decidan libre y democráticamente los habitantes de los territorios afectados), siendo éste un proceso que desborda los mismos limites del actual Estado español, pues está abierto a la libre incorporación de los territorios vasco y catalán sometidos al Estado francés, del territorio andaluz ocupado por el imperialismo británico y de las tierras leonesas integradas en el Estado portugués.

El Partido Carlista no plantea ningún pleito de tipo dinástico, sino socio-político, oponiéndose tanto a la actual Monarquía, heredera y continuadora directa de la dictadura franquista, como a las estructuras de poder centralistas y capitalistas en que se apoya. El Partido Carlista respecto a la forma de coordinación institucional máxima de Las Españas se declara accidentalista.

El Partido Carlista de acuerdo con la filosofía humanista y comunitarista del Carlismo, que tiene unas raíces social-cristianas, defiende los Derechos Humanos en su globalidad con todas sus consecuencias, por lo que denuncia la hipocresía de una sociedad que dice asumirlos pero cuyas estructuras impiden su desarrollo real y pleno.

El Partido Carlista en lucha contra la explotación destructiva del medio ambiente (factor intrínseco al productivismo economicista en que se fundamenta nuestra sociedad) defiende un modelo socio-económico sostenible y no beligerante con el entorno natural, la utilización de energías renovables, la salud pública y la calidad de vida.

El Partido Carlista lucha por la construcción del Socialismo, proponiendo nuevas vías más allá de la experiencia histórica de los modelos social-demócrata (que se limitó a gestionar el capitalismo sin modificar sus estructuras) y estatista soviético (que desembocó en un autoritarismo burocrático). Partiendo de las tradiciones cooperativistas y comunitaristas de nuestros Países, y asumiendo críticamente todas las experiencias autogestionarias del mundo, desde el Partido Carlista se busca un sistema de formas pluralistas y federativas de propiedad y gestión social, combinando siempre en función de la utilidad social la autogestión de los colectivos de trabajadores con una planificación democrática de la economía.

El Partido Carlista lucha así por la instauración de un modelo de sociedad socialista, pluralista y autogestionario, rechazando todos los sistemas y formas de dominación, de explotación y de opresión (económica, social, cultural, política, ecológica, etc.). Por tanto trabajamos por el nacimiento y la promoción  de estructuras y practicas sociales que abran paso a unos contrapoderes comunitarios autoorganizados que gestionen de forma realmente democrática y participativa los recursos materiales y humanos de los Pueblos. Unos contrapoderes que reconozcan y aseguren el ejercicio de la libertad en todos los ámbitos de la vida, donde las personas reafirmen y desarrollen al máximo todos los aspectos de su personalidad. Todo este proceso de re-construcción social es inseparable del desarrollo de una nueva ética social que sustituya los valores y practicas individualistas de tipo liberal por unos valores y practicas de tipo comunitario.

El Partido Carlista opta así por una estrategia socio-política basada en el protagonismo popular y en el desarrollo de espacios comunitarios, pues el autogobierno comunitario es una practica social que solo podrá ser hegemónica mañana si hoy se convierte en una realidad dentro de los movimientos que buscan lograr una transformación social.

Nuestra lucha es la lucha de todos los Pueblos oprimidos del mundo. Creemos en la solidaridad universal como una herramienta para crear y extender la libertad más allá de la opresión existente. El Partido Carlista considera que la mejor forma de solidaridad con los pueblos del mundo es la derrota del neoliberalismo y del imperialismo en nuestra propia casa, en nuestros Países.